Nacionalistas a la carrera
La esencia del nacionalismo ha quedado plasmada con acierto estos días en dos carreras que los medios se han encargado de transmitir: la de Esquerra Republicana de Catalunya por los pasillos del Congreso en pos del fruto de su apoyo parlamentario al PSOE; y la de los líderes políticos del nacionalismo catalán peleándose a cuenta de un partido de hockey. En ambos casos, el espectáculo ha valido la pena.
Ganaremos a España
De las carreras parlamentarias, nos quedamos con los 12 millones de euros para el catalán y la imagen de unos parlamentarios-bucanero corriendo en pos del tesoro que ZP les trajo de la isla de Solbes. De las carreras por ver quién es más catalán y aparece más cerca de los jugadores de hockey, quedémonos con la frase de Maragall, “¡Ganaremos a España!” ¿O tal vez es más apetitosa la de Carod-Rovira? “La presencia de los cónsules de España y Portugal es un estímulo en el camino de la Federación Catalana.”
El destino
A menudo el destino muestra su lado más sarcástico, quién sabe si cínico, en los momentos más inopinados, como aquellos destinados a figurar en los manuales de Historia de Cataluña para el próximo curso escolar (penúltim capítol: Macao, una fita en la Història de Catalunya). El cónsul español en Macao, que tanto estimuló a Carod-Rovira, se llama nada más y nada menos que Camilo Alonso Vega. El representante de España en la ciudad china, que compartió la euforia de los líderes nacionalistas catalanes, es sobrino de Camilo Alonso Vega, compañero de promoción del caudillo y su amigo íntimo, general victorioso en Brunete, en el Ebro y en la ocupación de Barcelona, que tras la guerra civil fue director general de la Guardia Civil, ministro de la Gobernación y capitán general.
La selección natural
Racó Català, uno de los portales más significativos del nacionalismo expansionista, (“El punt d’informació dels Països Catalans”), establece en su crónica de la final del mundial B de hockey algunos hechos sorprendentes:
- El deporte catalán es más importante que el aborto: “Si los niños, el divorcio o el aborto merecen ser desregulados a criterio del PSC-PSOE, sorprenden las dificultades que hay para introducir mecanismos plurales en el mundo del deporte.”
- El tripartito que gobierna Cataluña alcanzará su razón de ser solo si logra el reconocimiento de las selecciones nacionales: “ERC tendría salvada la legislatura y sus pactos con el PSC-PSOE si consiguiera frenar la ofensiva española contra las selecciones deportivas catalanas. Lo mismo podría decirse del ejecutivo que preside Maragall.” Es decir, no importa lo que el Gobierno catalán haga en el terreno económico, en políticas sociales, en vivienda, sanidad o educación. Basta con que haya una selección catalana de lo que sea por ahí para ganarse el cielo electoral nacionalista.
- El Gobierno español, al que lo único que le preocupa es la existencia de selecciones deportivas catalanas, no ha hecho nada por Cataluña a pesar de presumir de progresista: “España está obsesionada por impedir [la existencia de federaciones catalanas]. A pesar de que el actual Gobierno pretende ser progresista, dialogante y abierto, sobre esta cuestión se muestra cerrado y reservado.”
- El efecto dominó. El triunfo en Macao puede suponer la aparición automática de selecciones deportivas catalanas que ganen a todo el mundo: “Puede haber un auténtico efecto dominó en el deporte catalán que haga posible la presencia nacional catalana en todo el mundo”. Se vayan despidiendo del fútbol los brasileños, del baloncesto griegos y balcánicos y del tiro de pichón sus actuales campeones.
Una final fratricida
Huelga decir que el entusiasmo expresado en los foros catalanes de internet roza el éxtasis. Aunque en el del mencionado Racó Català, tras expresar una alegría poco menos que indescriptible, se lamentan ante la posibilidad de que dos equipos de la misma “nación” compitan entre sí:
“Una final Catalunya-Espanya sería eufórica y entusiasmante; ¿pero que me dicen de una final Catalunya-Andorra? No tiene sentido. Es fratricida, yo, personalmente, no tendría preferencias por ninguna de las dos, porque ambas son fracciones de la que nos representa plenamente (Países Catalanes).”
Naciones por doquier
Al amparo del subidón nacionalista, empiezan a proliferar naciones por doquier. Los hooligans de la insensatez se apoderan de foros habitualmente moderados y, en el de La Vanguardia, nacen nuevos países, cabe suponer que con derecho a plaza en Naciones Unidas. “El perro andaluz” firma uno de los mensajes:
“Me parece muy bien que Catalunya quiera su selección propia pero no nos metáis en el saco españolista a los demás. Yo quiero una selección andaluza, no quiero competir con castellanos o valencianos. Me parece que queréis reconocimiento pero no reconocéis a las demás naciones.”
Por cierto, a la celebración del triunfo de la selección catalana de hockey en la fuente de Canaletas no acudieron más que dos o tres docenas de personas. Siempre es lo mismo: los hitos históricos del nacionalismo están condenados a la incompresión ciudadana. ¿Por qué será?
Maragall: "Ganaremos a España"
Carod-Rovira: “La presència dels cònsols d'Espanya i Portugal és un estímul en el camí de la Federació Catalana".
Una final Catalunya - Espanya
La selecció natural
El perro andaluz
Selecciones deportivas: los símbolos y la caricatura
Soria ya















Comentarios