No hay que provocar
Es el falaz argumento que, frente a la crítica, utilizan los que pretenden pasar por nacionalistas moderados (también por nacionalistas socialistas): no les provoquéis, que será peor.
No les provoquéis, que luego votan a Carod o se largan con Otegi. No les provoquéis, que les dais razones para que sigan quejándose. No les provoquéis, que se radicalizan y son peores.
En el fondo, lo que subyace en este argumento que suelen utilizar los que se presentan a sí mismos como moderados es el pánico. Sabedores como son de que comparten tantas cosas con los portaestandartes de la barbarie, los nacionalistas tibios y los social nacionalistas temen que los bárbaros les quiten el primer puesto.
Si no los criticas, si no reaccionas a sus provocaciones, si finges ignorarles, seguirán a lo suyo, obsesionados con sus cosas, ya sabes cómo son, con sus señas de identidad, sus soberanías compartidas y sus etiquetas en catalán. Y así nos dejan a nosotros el campo libre.
En cambio, si les respondes, se crecen, cobran protagonismo y, sobre todo, nos obligan a nosotros, los moderados, los bienpensantes, los del seny, a definirnos, a tomar partido por uno u otro.
Llegado a ese punto, al nacionalista tibio le entran todos los males: ¿cómo va a definirse? ¿cómo va a llevar la contraria a la barbarie? Teme perder privilegios. Votos. Y además piensa como ellos. No lo dice, jamás lo reconocerá en público, no es políticamente correcto. Pero solo discrepa de los bárbaros en la oportunidad del momento, en las formas. Por lo demás, idéntico contenido.
Por eso quienes no somos nacionalistas, los que criticamos con argumentos al nacionalismo, debemos estar callados. Nuestros falsos “aliados”, los nacionalistas tibios, estarán con nosotros siempre que estemos callados. Hay que estar con los nuevos tiempos políticos. El diálogo. La moderación. El reconocimiento de lo plural.
Pero qué curioso resulta el hecho de que la pluralidad siempre niega la evidencia más notoria: la existencia de una nación llamada España. Que paradójico es ese diálogo que siempre tiene una sola dirección: la de nuestras obligaciones para con ellos.
En eso estamos. Calladitos. Porque si no, nos riñen. Votan a ERC, o al PNV. De modo que la boca, cerrada. Y entre tanto, como para distraernos, les vamos escuchando a ellos. Porque cuando vociferan, cuando exigen y cuando insultan, ellos no provocan. Al fin y al cabo son las víctimas. Llevan sufriendo desde los Reyes Católicos.
Así que cállate. Cierra esta página. ¿No te das cuenta del daño que le estás haciendo a la convivencia? ¡Españolista!















en el XX facismo y comunismo.. En el XXI nacionalismo... i el facismo continua...
Publicado por:alguin | viernes 17 de diciembre de 2004 a las 13:13
Vaya, Por fin has hecho un artículo coherente. Cada uno de los ciudadanos españoles debe respetar a su vecino. Si no respetas al vecino de al lado, al de arriba o al de abajo estos al final dejarán de hablarte. Lo mismo pasa en españa. Todos somos vecinos. Pero que vivamos en la misma escalera no quiere decir que te metas en mi casa como pedro por su casa. Todos los ciudadanos españoles sabemos hablar castellano, así que si a alguien le gusta saber además catalán o inglés ¿a quién le importa? o si alguien quiere aprender gallego o francés ¿a quién le importa? O si alguien quiere aprender vasco o chino ¿a quién le importa? Yo personalmente, he apreciado que el individuo que tiene el castellano por lengua materna y que no sabe hablar ninguna otra lengua del mundo es el que se exaspera más cuando me oye hablar en catalán, inglés u otra de las diversas lenguas que sé hablar. Y me hago esta pregunta, sin ánimo de ofender a nadie:¿cuestión de complejo de inferioridad por saber hablar únicamente una sola lengua?
Publicado por:Claudi | viernes 17 de diciembre de 2004 a las 15:10
Como decían los grandes filósofos hispanistas del siglo XX: ¡El mar, idiota, el mar! (Los Payasos de la Tele)
No se trata de lenguas (yo entiendo, hablo y escribo español, gallego, italiano e inglés, aparte de defenderme en alguna otra lengua), se trata de la Gran Estupidez Española. A saber:
- 1ª) NO reconocimiento del resultado de la Guerra Civil Española, es decir, derrota de republicanos, comunistas, anarquistas, nacionalismos de 200 kilómetros away, socialistas, y , en general, todo lo opuesto al nacionalismo centralista y fascista, y 40 años subsiguientes.
2ª) Desprecio por las personas que piensan de otra manera (ya sabéis, pensamiento moderno y gilipollesco), es decir, latente xenofobia (menos mal q somos todos de la misma raza)
3ª) Odio injustificado a estadounidenses, israelíes (o judíos) y cualquier argumento liviano o etéreo o gilipollesco que intente ocultar el enorme complejo de inferioridad, extendidísimo, por cierto.
P.D. He pasado currando el último año en Grecia (país europeo situado en el surestede la península de Europa) y mis hijos y yo se vieron con el problema de la escolarización: no entendían ni papa de griego. Allá les dijeron q era inútil, que es muy dura la educación y sería perder el tiempo, para un sólo año. Finalmente, previo pago de fuertes sumas, se escolarizaron en un Colegio Internacional (como pueden imaginar, en inglés)
Conclusión: El mar, idiota, el mar.
Publicado por:luis | jueves 23 de diciembre de 2004 a las 9:37
Precisamente eso es lo que queria decir. Si te vas a un país determinado a vivir tienes que aprender el idioma que ahí se hable, o como mínimo entender qué es lo que dice la gente de tu alrededor. El castellano no se habla en europa mas que en España. No niego que haya gente de otros paises europeos que no lo haya aprendido, pero no se utiliza ni en escuelas, ni en administraciones, ni en juzgados, etc... ¿Qué le dirias a un griego que viniera a España a escolarizarse? No le dirias que no hay ningún problema en España para escolarizarse en griego ¿verdad? Yo he vivido tres años en Holanda y aprendí neerlandés, alemán y aprendí a entender portugués e italiano. Fuí a ese país sabiendo catalán, castellano e inglés, y ahora además hablo francés. Yo ahora, personalmente, creo que el problema linguístico es de las personas que sólo saben hablar un solo idioma y que no tienen ningún interés en aprender otro y por lo tanto todo lo que sea otro idioma distinto al único que ellos saben hablar se desprecia po no querer hacer un esfuerzo en aprender. Si a mi un gallego me pregunta si entiendo su idioma le diría que si me habla despacio sí, pero jamás le diría: ¡Anda ya!
Publicado por:Claudi | martes 4 de enero de 2005 a las 13:53
si alguien quiere aprender chino. Contracta conmigo, soy de beijing.
Publicado por:Felipe | sábado 26 de marzo de 2005 a las 13:38