¿Es posible un nacionalismo moderado?
¿Hay medias tintas en el nacionalismo, zonas tibias con las que es posible entenderse?
Desde ciertos sectores se alienta un espejismo: hay dos clases de nacionalismo, uno bueno y otro malo, uno democrático y otro armado, uno moderado y otro totalitario. Esa es la coartada que permite montar un falso escenario de conversación y diálogo.
Sin embargo el nacionalismo es uno y único, como lo es el socialismo por más que en su seno haya distintas corrientes. Aunque discrepen a la hora de los procedimientos, ambos supuestos modelos de nacionalismo comparten los mismos fines y ello les asimila fatalmente.
Tomemos un ejemplo, busquemos a un nacionalista moderado. Javier Elzo, por ejemplo. Por su trayectoria y porque así se define a sí mismo, el catedrático de Sociología de Deusto es un nacionalista moderado próximo al PNV. Y frente al plan Ibarretxe opina de este modo:
"La reacción de los partidos constitucionalistas tras la aprobación en el Parlamento de Vitoria del plan del Gobierno vasco era esperable aunque uno, en su infinita ingenuidad, no pensaba que desde el PSOE y desde el PSE, ya pasados unos días y con la mente refrescada, se hable de planes conjuntos de ETA y del nacionalismo vasco, de votos manchados de sangre, etcétera."
Este nacionalista moderado y bienpensante no aprecia problema político, ni ético de ningún género en el hecho de que, antes de la votación del plan Ibarretxe, uno de los asesinos más conspicuos de ETA (Hipercor, por ejemplo) autorizara en sede parlamentaria por escrito la aprobación condicionada del proyecto secesionista.
No se aprecian grandes diferencias entre lo que expresa este nacionalista moderado y lo que sostienen un grupo de profesores de la peculiar UPV en el periódico filoterrorista Gara:
"Querer confundir y asustar a la ciudadanía con frases del tenor de «una vez más se le da a Batasuna la llave de la política vasca» (Patxi López, PSOE) o «el Plan Ibarretxe es, de ahora en adelante, también el plan de ETA» (Angel Acebes, PP) muestran el talante de esas formaciones políticas. (...) O se acepta la existencia de un Pueblo Vasco sujeto de derechos políticos, o no se acepta. En el segundo supuesto se recomendaría a quien así piensa la consulta en cualquier enciclopedia seria para que, política aparte, constate lo que en ella aparece al respecto. El que luego, por diversos avatares, parte de ese país esté dentro del Estado francés y otra parte dentro del español y que incluso esta última parte se articule en dos realidades político-administrativas diferentes es harina de otro costal."
La moderación de los nacionalistas "democráticos" no se sonroja ante hechos de semejante desvergüenza. Y la razón de que tal comportamiento se produzca es muy sencilla: los dos supuestos tipos de nacionalismo son la misma cosa.
Javier Elzo: Y ahora, ¿qué?
Luis Bandres: «Prietas las filas»














Me disculpen si pienso que no es del todo cierto, por no decir que creo que no son ciertas sus palabras.
Yo creo y conozco nacionalistas que son de lo mas pacificos de haya visto nunca! podriamos decir que son unos "Santos". Así pues con esto argumento el hecho de que creo que no son ciertas tus palabras
No obstante reconozco la precencia de radicales nacionalistas, pero... no es lo mismo com la gente de derechas? no hay los radicales y los pacificos?! personalmente creo que si!
Publicado por: Visca la Terra | domingo 18 de diciembre de 2005 a las 19:33