Solidaridad nacionalista
Los nacionalismos, prietas las filas, se aprestan a apoyar las opciones electorales de ETA.
España no vive en democracia, las nacionalidades "históricas" son colonias con derecho a la rebelión y los nacionalistas armados de ETA y compañía son los verdaderos demócratas del País Vasco. Admitidos tales digamos principios, desde el nacionalismo catalán se reclaman los derechos civiles para los asesinos en serie del nacionalismo etarra:
"La deslealtad democrática y la insidia en el caso Aukera Guztiak sólo provoca asco en la boca del estómago. Esta candidatura abertzale ha sido examinada, infructuosamente.
"La operación es sencillamente repugnante y ninguna persona que se denomine demócrata puede sentir otra cosa que desprecio.
"La ilegalización de Batasuna fue un acto arbitrario y nada justificable según ley. Que me vengan a decir que "todo el mundo sabe" que simpatizan con ETA no vale, porque no es otra cosa que un rumor de lavanderas y de taxistas, no una prueba judicial. Aún así, la España profunda no ha dejado de denominarlos "los de las pistolas", "el terror", y "el entorno de ETA".
"No contentos con esto, y siendo el movimiento abertzale tan potente como siempre, ahora se inventan pegas antidemocráticas y judiciales para impedir que quienes no comulgan con la dogmática unidad española concurran a las urnas. Ni Turquía, tíos.
"En la Constitución española se habla de libertad de creencias y de opiniones. Pero la Constitución no habla de la obediencia debida de quienes son una colonia, como ustedes y como yo. Y todos los compañeros vascos." (Isabel Clara Simó, La insidia)
Desde el País Vasco otro "intelectual" orgánico del nacionalismo pistolero, en esta ocasión procedente del mundo del cine, Aitor Merino, manifiesta también su rechazo a un sistema que prohibe a los asesinos presentarse a las elecciones. Escribe este actor en el periódico de los terroristas nacionalistas:
"Lo que no se me puede pedir, y mucho menos exigir, es formar parte de un Estado que ilegaliza los periódicos que leo; que ilegaliza partidos a los que debería poder votar, en caso de querer hacerlo; que encarcela a personas cuya culpabilidad impone, según le convenga, contradiciendo derechos básicos, tanto colectivos como individuales; que permite, si acaso no fomenta, que puedan ser torturadas, maltratadas o vejadas. Y un largo etcétera." (Aitor Merino, Rechazo formar parte de su estado)
El actor Merino ya fue detenido en una ocasión. Sucedió en Pamplona, hace cuatro años. La Policía le consideraba un etarra. Fue puesto en libertad sin cargos. Luego Merino acusó a las fuerzas de seguridad del Estado de lo que suelen acusarlas todos los etarras y afines: de detención ilegal, vejaciones, insultos, amenazas y lesiones. Se desestimó el caso.















Y en el XXII, el "liberalismo" nacional-aznariano; o sea, la Edad de Piedra de nuevo.
Hay que ver como va degenerando la Historia ¿eh?. O eso nos queréis hacer creer algunos...
Publicado por:joaquim | jueves 24 de marzo de 2005 a las 18:04
Pues si, ni turquia.
Publicado por:jacinto | jueves 24 de marzo de 2005 a las 18:52
El supuesto "nacionalismo pistolero" de Merino. ¿Estas son las palabras de un "intolerante excluyente"? Rediós, que forma de manipular y de intentar crispar a base de falta de respeto e intolerancia.
(Reproducción del primer párafo del artículo aludido)
"Resido en Madrid desde hace dieciséis años, y a menudo me veo en la tesitura de tener que explicar que la cuestión no es, para mí, fundamentalmente ni cultural, ni étnica, ni idiomática: cuando, por ejemplo, viajo al extranjero y me preguntan sobre mi nacionalidad, respondo que soy vasco, pese a lo cual, a menudo, me dicen ‘español’. No me ofende; entiendo que ignoren lo que me diferencia de, pongamos por caso, un gallego. Es más: siento que entre un gallego y yo es mucho más lo que nos une que lo que nos separa y me niego a enarbolar las diferencias culturales, étnicas o idiomáticas como signos inamovibles de autoafirmación con respecto a otros pueblos. Abogo por la diversidad étnica, cualquiera que sea su procedencia. Y en cuanto al castellano como lengua, debo decir que, aunque lamento que les fuera impuesta a mis antecesores, y a través suyo, a mí mismo, no sólo la reconozco como profundamente mía, sino que la utilizo y disfruto, siendo, de hecho, mi principal herramienta de comunicación."
Libertad de expresión, libertad de pensamiento. Ultranacionalismo nacional-católico nunca más.
Publicado por:witxol | viernes 25 de marzo de 2005 a las 1:50
LA NO INJERENCIA
El resultado militar de la 2ª guerra mundial, repartió el planeta en zonas de influencias para los vencedores y el principio de NO INJERENCIA se invocaba cotidianamente, aunque los bandos stalinista e imperialista hacían lo posible por saltárselo bajo cuerda en pos de sus respectivos intereses. En la España de hoy las autonomías actúan como Estados, si no completamente en la práctica, si en la cabeza de sus gobernantes periféricos y el gobierno central está completamente infectado de NO INJERENCIA. Y así, el Estado Español o el gobierno de turno observan sagradamente el mencionado principio para satisfacción de las minorías locales, dejando de lado su principal cometido de la defensa y mantenimiento de los derechos generales y haciendo recaer directamente en las espaldas de los ciudadanos la lucha por sus intereses nacionales. Esto se parece cada vez más a la guerra contra el francés, donde el Estado desapareció y fue la sociedad española quién se enfrentó al problema nacional.
Ante la creciente oposición social a las modificaciones de estatutos y financiación que contraigan más desigualdades y rompan el principio de fiscalidad nacional, el partido gobernante, sin descartar definitivamente esta vía, lanza hoy un globo sonda pidiendo a las autonomías que suban sus impuestos para sufragar la sanidad pública, cosa que ya habíamos previsto. Obsérvese que ni siquiera se contempla auditar ese déficit aunque pueda contener malas gestiones, corrupciones, elevados sueldos, etc. pues ello atentaría contra la “no injerencia” y su investigación puede responsabilizar a los “Estados periféricos”, o sea, a los políticos autonómicos.
Adonde nos lleva esta vía es fácil deducirlo. 1) La conquista igualitaria de la ciudadanía española se queda en papel mojado rompiendo el espíritu constitucional. 2) La carrera para subir impuestos autonómicos generará agravios, recelos, envidias, rivalidades, etc. además de ahondar la brecha de bienestar entre los ciudadanos residentes en distintos territorios. 3) Algunas comunidades sufrirán mayor presión fiscal, dependiendo del grado de egoísmo de sus gobernantes y de las tragaderas de sus gobernados, pero el papel del Estado español dejando sus obligaciones en manos ajenas, supondrá el hazmerreír del mundo y un precedente histórico de procelosas consecuencias.
Mucho más valientes y consecuentes fueron los vencedores mundiales en la defensa de sus intereses que este Estado en la defensa de sus ciudadanos. Desde la óptica capitalista, por supuesto.
¿Y total para qué? Pues para contentar a una minoría social que según todas las encuestas, conversaciones, indicios, artículos y comentarios, viven por encima de sus posibilidades, al margen de los problemas reales y forzando políticamente el enfrentamiento social. Parece llegada la hora de dar la lata y decirle a estos caballeros que se dejen de tonterías, que con las cosas de comer no se juega y que es mejor que sean los profesionales de la política quienes practiquen la injerencia de acuerdo con las normas "que todos nos dimos en el 78".
Ramón D. 24-03-05
Publicado por:Raón D. | sábado 26 de marzo de 2005 a las 9:49
¿Manipular, Witxol? ¿No hay un vínculo en el texto de Merino que te ha permitido leer completa la noticia y reproducir algunos fragmentos?
BYE BYE SPAIN
Publicado por:BYE BYE SPAIN | domingo 27 de marzo de 2005 a las 12:05