Las palabras empiezan a perder su significado y su función. Algunas ya no sirven para transmitir lo que se quiere decir sino para ocultarlo. Y no se usan para entendernos, sino para que cada uno pueda elegir el significado que más le convenga, como si el idioma pudiera utilizarse a la carta.
Creo recordar que era el atribulado joven Torless quien se sentía fascinado por el hecho de que con los números imaginarios se pudieran levantar enormes edificios y puentes altísimos. Algo parecido nos está sucediendo con las palabras de un tiempo a esta parte.
Cuando dos o más individuos de nuestra especie de encuentran, las palabras suelen servir para que puedan entenderse entre ellos. Eso al menos indica la teoría y la lógica, aunque la realidad en nuestro país a menudo difiere.
Cualquier sistema se comunicación se basa en el valor permanente y aceptado por todos de cada uno de sus elementos. El número 4 será siempre el 4 y no resulta admisible que de pronto alguien, cuando escucha o lee 4, interprete 17.
Los nacionalistas vascos hablan de “consulta popular”, de “referéndum”. Desde el debate de los candidatos a las elecciones autonómicas en ETB, los socialistas vascos también utilizan las mismas expresiones. ¿Están diciendo ambos las mismas cosas? ¿Se están refiriendo a procesos idénticos? ¿O al apuntarse a la propuesta de una consulta popular, Patxi López se está subiendo al carro de la manipulación nacionalista de las palabras, artimaña en la que estos llevan décadas demostrando que son contumaces maestros?
De resultas de la contaminación nacionalista y también del síndrome de Estocolmo que ante tal digamos ideología manifiesta buena parte de la izquierda, en España, de un tiempo a esta parte, las palabras, además de perder su sentido para permitir interpretaciones a la carta, han dejado de significar lo que parecen para convertirse en lo que ocultan.
Por ejemplo la palabra "plural". Se habla de la “España plural”. Se elaboran complicados discursos e hipótesis de apariencia sólida, se establecen estrategias, se construyen teorías a cuenta de “la España plural”. Pero el término resulta confuso y esa es la intención con la que se creó.
¿Qué significa “plural” en esa expresión? Si nos atenemos al sentido literal de las palabras, ¿qué quiere decir que España sea “plural”? ¿Que sea múltiple, varia, distinta, diversa, repetida? ¿Que sea inconstante, cambiante, diferente, heterogénea? ¿O por “plural”se quiere decir simplemente que no sea?
Porque solo si España no es, lo que nunca fue puede llegar a ser.
