Cualquiera es muy libre de inventarse lo que le dé la real gana. Y está en su derecho a hacerlo. Lo que ya resulta discutible es que tengamos que creernos el espantajo de las naciones inventadas.
Uno de los nacionalismos más asilvestrados de nuestro país es el canario. Minoritarios hasta lo misérrimo (o sea, un poco más que el resto de sus colegas de farra étnico fantasiosa), los secesionistas canarios viven acariciando sus lozanas barrigas en la isla de Nunca Jamás, haciéndole guiños a los bereberes desde la opípara mesa de los teóricos del marxismo leninismo del primer mundo.
En alguna ocasión hemos hablado de ellos en BBS intentando no reírnos demasiado. En el top ten del ridículo carpetovetónico, es difícil decidir quién ocupa la primera posición en estos momentos: ¿Carod-Rovira y sus ataques de nervios cada vez que ve un palo? ¿O la lírica “nacional” canaria ante su peculiar enseña patria?
Juzgue usted mismo y luego vote a su candidato preferido. Esta es una descripción de la supuesta bandera nacional canaria desde el punto de vista de quienes se la han inventado:
“Las siete estrellas verdes, del color de la esperanza, del color de Africa, brillan en el cielo azul celeste, mientras que el amarillo es el color del oro y de la riqueza de los Campos y el blanco es la comunión de todos los colores del arco iris, la luz solar significa también la nieve de las montañas que al derretirse riegan nuestros campos, que algún día serán de nuevo verdes cuando brille el sol radiante de la independencia en nuestra Patria colonizada.” (El guanche)
En su congreso del pasado fin de semana, Coalición Canaria aprobó asumir como propia esta bandera de las siete estrellas salida de las filas del soberanismo canario.
Lo de la plaza de Colón de Madrid es un exceso, reconozcámoslo. ¿Pero qué decir de semejantes subidones en las naciones “emergentes? Todos estos “países” que andan buscando fronteras y reconocimientos internacionales (la república vasca o como quiera que pretendan llamarlo, los Països Catalans, el… ¿imperio? de Galiza, estas Canarias independientes), terminan siempre convirtiéndose en adoradores de los objetos más diversos: montañas sagradas, mástiles, personajes que jamás existieron. En fin.
El caso es que estos de la bandera del nuevo país canario, cuyo secretario general ha tenido la gentileza de dejar en BBS varios metros de comentario, se ponen como… sensibles ante la cosa totémica:
“Yo no quiero más bandera
“Que la de nuestra libertad,
“La canariedad simbolizando,
“Encendiendo la solidaridad.
“Yo quiero verla siempre volando
“En las crestas de nuestras cumbres,
“Sobre las esculturas de nuestros roques,
“En los riscos de nuestros barrancos
“Y en la melenas verdes de los pinares.
“Quiero verla navegar en nuestro mar,
“Pintada con el azul de nuestro cielo,
“Con el rayo dorado de nuestro sol
“Y el blanco de nuestros rompientes.
“Rematada con sietes estrellas verdes
“Alumbrando nuestro vibrante mar.
“Yo no quiero más bandera
“Que la de nuestra libertad,
“La canariedad simbolizando,
“Encendiendo la solidaridad.”
Bandera de la canariedad.
¡Por Tutatis, menos mal que el himno español no tiene letra!
Y puestos a inventar, ¿por qué no una lengua? “No es posible recuperar la identidad como pueblo sin recuperar nuestra expresión oral y escrita”, dicen los nacionalistas canarios (y todos los demás).
El problema (en Canarias y en otros lugares afectados por el mismo síndrome), es que “recuperar” se utiliza como sinónimo de “inventar” porque no es posible recuperar aquello que desapareció sin dejar rastro y que nadie se preocupó de desenterrar hasta la llegada de los oportunistas étnicos, que vieron en el nacionalismo combinado con nuestro desastroso sistema electoral un estupendo método para medrar.
De una u otra manera lo reconocen los propios nacionalistas canarios:
“Por estas y otras muchas razones que quizás sería prolijo enumerar queremos hacer un llamamiento a nuestros especialistas y estudiosos en el idioma oral y escrito de los tinerfecños, awaras, mahos, canarios, gomeros y bimbaches para elaborar una lingüística de nuestro ancestral idioma.”
Dejémonos de eufemismos, queridos estudiosos tinerfeños, awaras, mahos, canarios, gomeros y bimbaches: lo que hay que hacer es “elaborar”. Elaborar.
¡Oído, cocina! Pasemos a elaborar una de lengua patriótica canaria. Ingredientes:
“La metodología a utilizar es sencilla y asequible a todo el mundo: se escribe la gramática amazigh-español, que debe incluir el alfabeto tifinagh, con los caracteres descubiertos en los yacimientos canarios, ya suficientemente conocidos, pues es el pueblo canario el que mejor ha conservado las tradiciones debido a sus profundos conocimientos, como por ejemplo las mañas de la lucha, la sofisticada momificación, la celebración del año nuevo el 21 de junio, fecha del solsticio de verano, mientras que los imazigehn del continente africano y de la diáspora celebran el año nuevo el 13 de enero, una fecha de origen cristiano y no ancestral como en Canarias.“Los profesores y alumnos, así como otras personas interesadas sólo necesitan conocer el alfabeto tifinagh para aprender y utilizar la metodología y en consecuencia expresarse con dichos caracteres.
“Se escribe la palabra en un papel (más difícil lo tenían nuestros antepasados, que tenían que escribirlo en las duras piedras basálticas) y se recorta cada una de las letras de cada palabra.
“Se utilizan las palabras suficientes para incluir todo el alfabeto. Se procede igual con las sílabas de cada palabra e igual con las palabras de cada frase. Luego reconstruiremos palabras y frases.
“Cada palabra se escribe en un recuadro recortado de un papel, dibujándose en el reverso del papel el significa de la palabra: si la palabra fuera árbol en un lado del recuadro veríamos escrita la palabra árbol y en el otro dibujaríamos un árbol.
“Simple y divertido. Los niños aprenden así el idioma en un máximo de dos años. Y los adultos también.” (En defensa de nuestro idioma)
Vaya por Dios y por Beotibar, ¿cómo no se les ha ocurrido tan efectivo método a los muy preocupados nacionalistas vascos, o a Carod-Rovira, que se hubiera ahorrado el viaje de estudios lingüísticos a Israel?
Y así nace el afamado y prestigioso Curso On Line de Guanche-Tamazight, que viene a ser el bereber que ahora patrocina la Generalidad catalana con sustanciosas subvenciones pero pronunciándolo con cara como de canario pata negra.
No sé si el país que teníamos antes de que todo esto empezara era una catástrofe para la convivencia, como defienden los que viven del nacionalismo. Lo que está claro es que lo hemos convertido en el más penoso de los circos.










