¿Cuál es la manera más efectiva de imponerse a la cerrazón españolista? Mentir. Lo hicieron los nacionalistas vascos desde el momento mismo de su fundación. Lo han hecho también los catalanistas. La única diferencia es que sus mentiras utilizan el diseño.
Ayer recordábamos un texto que dejaba bien patente la deslealtad de los nacionalistas vascos. Hoy le toca el turno al catalanismo de la mano de su padre fundador, Enric Prat de la Riba, autor de la biblia del etnicismo catalán, La nacionalitat catalana.
Al igual que el nacionalismo vasco, el catalán intuye desde el principio que la mejor estrategia consiste en contaminar, en contagiar el virus del etnicismo a otros lugares. El procedimiento, en este caso, es algo más sofisticado: el virus se transmite a través de falsedades que se diseñan con el disfraz de la economía, del arte o de la literatura.
Y tal como sucedía en el caso vasco, también en estas estrategias fundacionales del nacionalismo catalán surgen los paralelismos con la actualidad:
“El arte, la literatura, las concepciones jurídicas, el ideal político y económico de Cataluña han iniciado la obra exterior, la penetración pacífica en España, las transfusión a las otras nacionalidades españolas y al organismo del Estado que las gobierna.“El criterio económico de los catalanes (…), el arte catalán empieza, como la literatura, a irradiar por toda España. Nuestro pensamiento político ha emprendido su lucha contra las concepciones dominantes y los primeros combates auguran bien cercana la victoria.
“Si el nacionalismo integral de Cataluña sigue adelante en esta empresa y consigue despertar con su impulso y su ejemplo las fuerzas dormidas de todos los pueblos españoles, el nacionalismo catalán habrá culminado su primera acción imperialista.”
Carod no se atreve a decir determinadas cosas que sostenía su padre ideológico. Para que la cara no se les caiga de vergüenza, los nacionalistas catalanes actuales han montado toda una teoría acerca del progresismo y lo reaccionario.
Pretenden que hay un nacionalismo de izquierdas y progresista, al que ellos pertenecerían, y otro de derechas y racista, como el de Prat de la Riba. Pero las diferencias entre el discurso del racista Prat de la Riba en 1906 y el de Carod-Rovira en la actualidad son mínimas. Aunque algunos no se quieren enterar.
“Hoy son muchos los que se dan cuenta de que España no es una nación sino un Estado, y se dan cuenta de la diferencia que hay va del Estado, obra de hombres, entidad artificial, a la Nación, entidad natural.”
¿Carod-Rovira o Prat de la Riba? Pocas diferencias se aprecian entre la prédica insolidaria y totalitaria del fundador del catalanismo, autor de esta cita, y el discurso de su representante actual.
Algo hay que reconocerle a Carod: ha pintado muy bien la casa del nacionalismo del XXI. La osadía de Prat de la Riba sería hoy impensable:
“De todas las leyendas con que han sustituido la historia verdadera, la leyenda de la hidalguía es la más falsa. Buscad en el curso de la vida personal del pueblo español actos de hidalguía colectiva.“No sé de ningún pueblo, más que el castellano, que haya presumido tanto de una cualidad que no tiene. Otros podrían hacerlo con más fundamento: Cataluña, por ejemplo, donde las luchas políticas nunca han tenido exclusivamente móviles materiales.”
¿Sería impensable?
“Aragoneses y murcianos no eran ningún problema: nos eran muy cercanos. Los andaluces... ya no era lo mismo. ¿Y por qué ha de ser bueno que se bailen sevillanas en Cataluña? Las sevillanas, en Sevilla.”
Estas palabras pertenecen al primer presidente del actual Parlamento autonómico catalán, Heribert Barrera, que precedió a Carod en la presidencia de ERC. Fueron pronunciadas en 2001.
Nada que envidiar a los “logros” intelectuales del padre fundador. Prat de la Riba:
“Imperialismo es fuerza civilizadora que vierte un pueblo de vida nacional intensa sobre los otros. El imperialismo es un aspecto del nacionalismo.“Los pueblos bárbaros han de ser sometidos de buen grado o a la fuerza. Las potencias cultas tienen el deber de expansionarse sobre las poblaciones retrasadas. Patriotismo y expansión necesitan hoy la ayuda de la guerra.”
Y del primer predicador del catalanismo al antecesor de Carod-Rovira en la presidencia de ERC. Heribert Barrera:
“¡No es un derecho humano instalarse por voluntad propia en cualquier sitio! Yo le preguntaría esto a la gente en un referéndum: Cualquiera que llegue aquí, ¿tiene derecho a quedarse?“Mejor iglesias que mezquitas. Es mejor un reparto geográfico de las doctrinas: allí, mezquitas; aquí, iglesias. ¿Para qué mezclarlo todo? ¡Cada cosa en su sitio! Nadie me ha convencido de que sea mejor una Rambla con gente de muchas razas que únicamente con gente de raza blanca mediterránea.
“Lo sensato es desplazar a algunos, distribuirlos bien...: evitar concentraciones conflictivas.”
Al igual que Carod-Rovira, también Heribert Barrera dice que él no es xenófobo, sino de izquierdas. Tampoco es racista Marta Ferrusola, al decir de su señor marido, el ex presidente de la Generalidad catalana, Jordi Pujol.
Doña Marta, de lengua fácil en los últimos años, tuvo intervenciones muy significativas:
“Cuando recibamos una propaganda en castellano, devolverla, cosas de este tipo tendremos que hacer. El trabajo nuestro es no ceder ni un ápice.“Cuando un taxista me habla en castellano yo le contesto en catalán y, si no nos entendemos, lo siento.
“Dentro de 10 años quizás las iglesias románicas no servirán, servirán unas mezquitas.
“El mismo problema se da con los pisos subvencionados. Mi marido está cansado de dar pisos a marroquíes, magrebíes, todo eso.”
A propósito de todos estos xenófobos con aires de grandeza pseudoimperialista, Mario Vargas Llosa ha llegado a sugerir que es preciso salvar a Cataluña. No anda desencaminado.
Las citas de Enric Prat de la Riba han sido tomadas literalmente de la cuarta edición de La nacionalitat catalana, publicado por Edicions 62 en Barcelona (1978). Por cierto, en la colección… ¡Las Mejores Obras de la Literatura Catalana! (los catalanes no nos merecemos esto.)
Las citas de Heribert Barrera proceden de una entrevista publicada en La Vanguardia, el 1º de marzo de 2001. Se puede leer en Un racista, primer presidente del Parlamento catalán.
Las frases de Marta Ferrusola proceden de El polémico discurso de la esposa de Pujol (publicado por El Mundo, el 22 de febrero de 2001) y Los inmigrantes, que no saben ni lo que es Cataluña, son los que más ayudas reciben (El Mundo, 21 de febrero de 2001).










