La reticencia xenófoba del nacionalismo se manifiesta hasta en los hechos más intrascendentes.
La escritora mallorquina Maria de la Pau Janer, belleza oficiosa del nacionalismo catalán, cuenta esta anécdota en lengua catalana. Excepto una de las palabras que utiliza, "suerte", que escribe en castellano:
"El otro día, mi abuela, que tiene ochenta y ocho años y una facilidad enorme para caerse en cualquier circunstancia, me explicaba que se había caído por enésima vez en el jardín de casa."Ella, catalanohablante de toda la vida, me repetía quejándose:
"- Quina suerte, la meva! [¡Qué suerte (en castellano, en el original) la mía!]
"Ya veis: en Mallorca, cuando queremos intensificar el grado del desastre, acudimos al castellano." (Maria de la Pau Janer, La magnitud i la tragèdia)










