Democracia nacional
Para los nacionalistas, la democracia es sospechosa y por ello tienen que adjetivarla.
El término democracia carece de valor para el nacionalismo, que desprecia cuanto pueda hacer un sistema democrático aunque se apresura a aprovechar todas las ventajas y privilegios que ofrece.
El nacionalismo gusta de adjetivar la democracia. Y cuantas más armas lleva en la faltriquera, más “adjetivoso” se muestra. Democracia no significa nada para un etnicista, pero “democracia nacional”, “democracia a la catalana”, o “democracia vasca”, le suena a música celestial.
“El objetivo [del plan Ibarretxe] será llegar a la ansiada democracia vasca. Una democracia sana y solidaria beneficiosa para todos.”
A Franco le sucedía lo mismo con la “democracia orgánica”. Y a Pinochet y a Videla.
Alterando el sentido de la palabra democracia, el nacionalismo justifica su vocación xenófoba. A diferencia de la democracia, el término “democracia vasca o catalana” permite amparar el etnicismo, que para los nacionalistas de nuestro país no pasa por la raza sino por el lugar de procedencia y la lengua.
Aunque en ocasiones tratan de disimular su idea de democracia para no terminar ante el juez, de vez en cuando a los nacionalistas se les escapa la teórica y la sueltan en algún medio de comunicación de esos que, a pesar de todo, siguen siendo legales.
Así por ejemplo Tomás Trifol. Profesor, dice de sí mismo. No sabemos de qué, pero por lo que piensa podemos deducirlo. He aquí el texto de este maestro en totalitarismo:
“Triste día en el que el terrorismo agredió otra vez. El terrorismo y los valores de la democracia. El presidente del Parlamento Europeo lo ha expresado exquisitamente en inglés, con acento impecable, con cara seria, con retórica teatral cual corresponde a tan alto cargo.Han sido subvertidos y atacados los valores de la democracia. Lástima que sobre el terrorismo esté prohibido expresar otras concepciones diferentes que las oficiales, so pena de caer en su apología, así que sintiéndolo de veras y como no es mi ánimo ir a las mazmorras de la Inquisición, correré un traslúcido velo para perorar al menos sobre los valores de la democracia.
Los valores de la democracia, es decir, mis vacaciones en el Caribe, ese tanga que marca paquete, esos chateos por yahoo intentando ligar cualquier cosa, tu viaje en avión, tus horas metidas a la noche guardando la empresa hasta mas allá del amanecer y tu compañera que sale cuando tú llegas. Los valores de la democracia, de la difteria, del sida y la tuberculosis que mata a cientos de miles de subsaharianos, seca y remueve sus tierras con el calentamiento global que provoca cada vez que se pone en marcha mi coche y se mueve nuestro avión, el suyo o el tractor que recoge el grano de pienso para el ganado que no sabe a carne.
“Esos valores sagrados que barren pueblos y naciones que no les gustan porque no entran dentro de su sistema democrático. Esos presos nuestros, vascos, luchadores por una idea, quizás o no equivocados, secuestrados por un sistema que nos niega aquí cualquier pregunta o referéndum, que hace de los caídos de un lado mártires de la democracia y del otro sabandijas, a ellos, a sus familias y a todo «ese mundo».” Tomás Trifol, Los interminables valores de la democracia.















Valiente gilipollas. Que cualquier premisa vale para justificar los asesinatos es una idea que sólo puede rondarle a un puto fanatico, bien religioso, bien político.
Supongo que en la ideología de este tipo están directamente conectadas las aspiraciones nacionalistas con las soluciones a la pobreza y al capitalismo feroz que cada día se trasnocha un poco más en favor de los poderosos.
Publicado por:Señor Cara de Póker | lunes 18 de julio de 2005 a las 13:03
Para los nacionalistas, la democracia es sospechosa y por ello tienen que adjetivarla.
Por eso existen:
socialdemocracia
democristianos
democracia progresista
democracia directa
democracia participativa
demócratas liberales
democracia constitucionalista
democracia presidencialista
democracia popular o del proletariado
etc...
Publicado por:gabriel | martes 16 de agosto de 2005 a las 10:56
En un mundo cada vez mas globalizado y competitivo aqui los políticos y sus votantes solo se preocupa de su pequeño territorio, de pedir más poder y asumir competencias que a mi entender solo las debía gestionar el Estado Central. Es vergonzoso este Estado sin identidad y sin autoridad.
Publicado por:Veronica | jueves 29 de septiembre de 2005 a las 12:33
Se ve en los comentarios una posición determinada ya de antemano, no la busqueda de la razón del otro. España ya estaría constituída políticamente para siempre, sus defensores serían los demócratas puros y el resto una retahíla de totalitarios etnicistas. Ellos desde luego no serían nacionalistas españoles de la peor especie.
Afortunadamente las ideas cambian, los países son trastocados, las divisiones administrativas cambiadas, las modas, las formas de divertirse, los valores, las patrias, las lenguas y hasta los gustos sexuales desaparecen o son transformados por otros nuevos. La españa nacionalista y nacional también por muy demócrata que se vista.
ideas, las divisiones administrativas, las modas, las formas de divertirse, los valores, las patrias, las lenguas, las fronteras,
Publicado por:Ferreiro Do Rio Francisco | domingo 17 de diciembre de 2006 a las 11:52