Derechos históricos: buscando la trampa
El ala nacionalista del PSOE, cómodamente instalada en el poder en Madrid, Santiago y Barcelona y con aspiraciones indisimuladas en Vitoria, tiene un problema. Pero el fontanero Nadal, portavoz del tripartito catalán, está preparado para la chapuza. Derechos históricos y blindaje, o las mil formas de saltarse la Constitución.
Tuvimos el pasado invierno la polémica sobre el muy nacional socialista (fracción genuina, o sea, la alemana de entreguerras) concepto de “comunidad nacional”. Entre la primavera y este verano nos han estado atizando con el de “nación”. La tendencia etnicista en la moda de otoño viene marcada por los “derechos históricos”, último invento de los partidos nacionalistas catalanes para amarrarse a la caja (juntamente con el “blindaje de competencias”).
Joaquim Tornos, presidente del Consejo consultivo de la Generalidad tripartita, organismo que tiene que asesorar a los partidos catalanes sobre la constitucionalidad del borrador de estatuto, ha manifestado que los derechos históricos son perfectamente asumibles por la actual legislación, Constitución incluida. Y a otra cosa, mariposa, que a mi me paga quien me paga, ¿sabe ustet?
De prosperar la argucia, el Estado ya puede empezar a hacer las maletas. Y lo primero que deberá hacer es cerrar el Ministerio de Economía, vender sus sedes y colocar al ministro de señora de los lavabos en cualquier autonomía.
La generalización de los privilegios fiscales de las comunidades forales hundiría nuestra economía. Pero en lugar de limitar y poner remedio a una situación claramente injusta y discriminadora, el exclusivo sistema económico en que se sustentan Navarra y el País Vasco, justificado en unos derechos históricos recogidos, estos sí, en la Constitución, lo que se pretende es extender la bicoca. Es el caso sin embargo que la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre no está dirigida (de momento) por el fantasma de Juan Domingo Perón, de modo que los recursos siguen siendo los que eran. O sea, pocos.
El Gobierno no puede asumir (ni siquera este Gobierno) la generalización de unos supuestos derechos históricos sin poner en riesgo su supervivencia. Si desde el punto de vista económico semejante majadería es inviable, tampoco colará jurídicamente… salvo que se esté preparando ya la trampa correspondiente.
Joaquín Nadal, portavoz del Gobierno autonómico catalán, ha empezado a remover la fontanería (lampistería, en su caso) y habla de “inventar” una fórmula alternativa a la malhadada de los derechos históricos para ver si así cuela. No se sabe muy bien en qué consistirá pero conociendo la vocación pastelera del PSC, sin duda se tratará de una chapucilla que no contentará a sus socios asilvestrados de gobierno regional, ni al PSOE de Zapatero, y de paso cabreará al personal, que asistirá a un nuevo episodio de pérdida de tiempo y de recursos en nombre de la pàtria.
Junto a la alternativa-trampa a los derechos históricos, Nadal también se ofrece para ponerle un parche a otra ilegalidad muy propia de esta pandilla de niños malcriados y consentidos que son los nacionalistas: el blindaje de competencias, la fórmula para que, una vez aprobado el estatuto, el Estado no pueda volver a decir ni mu en Cataluña.
A todo ello, el aseado tapagoteras (¿se nos ha olvidado ya el Carmelo?) informa que, aunque no haya nuevo estatuto, de ninguna manera se disolverá el Gobierno autonómico, ni se adelantarán las elecciones regionales. Una nueva proeza ideológica de este partido, otrora presentable, cuya única razón de ser es amarrarse a la poltrona hasta dejarse los dientes si es preciso.















Las declaraciones de uno y otro son "sinceras" ...y descarnadas. Nadal, el del Carmelo, dice a Europa Press: (para salvar las competencias) "es un mecanismo que hay que inventar y, además, acordar".
Remacha lo de inventar con: "Es un artículo, una frase, un invento".
!Hasta las castas lo declaran, un invento!
Ya sabemos que la Constitución se interpreta pero si no se puede retorcer hasta conseguir lo que se quiere, se prescinde de ella y se "inventa". A esto se reduce el interfecto estatutario, a un yugo que anuda la pasta con los políticos. Prosaico, ilegal, ratero y traidor asunto político.
Publicado por:Ismael | miércoles 17 de agosto de 2005 a las 10:06
Que toda España y el mundo sepan los tejemanejes, las intenciones y los actos impúdicos de estas castas políticas, no les hace ninguna gracia a sus benefactores.
Durante años se han beneficiado de la ocultación, de la ignorancia o la indiferencia social por sus fechorías. Cuando más protestaban y se ponían nerviosos, era cuando los hechos transcendían a la prensa o a "España". Todo eso ya es historia, ahora se sabe al milímetro lo que son y lo que hacen y además en "tiempo real".
Pero el poder, el dinero y el prestigio social, son cosas muy golosas para perderlas sin dar batalla. Por eso los "derechos históricos" (y si no se "inventan"), se traducirán en insultos, "kale borroka", amenazas y otras cosas susceptibles de "inventarse" para defender los privilegios. No tienen nada que hacer con todo ello, pero lo intentarán, que lo sepamos y nos nos cojerá de sorpresa.
Publicado por:Ismael | miércoles 17 de agosto de 2005 a las 11:28
No me gusta el tono agresivo del texto, pero por lo demás casi no dice nada nuevo, aquí se dice algo, que no se ajusta a la legalidad? pues se inventa (como dijo niubó una vez que para que cataluña participara en competiciones deportivas internacionales pidió que españa se cambiara el nombre porque la ley española en esta materia es bastante clarita) y ya aparecerán los medios del régimen para aborregar a la gente
Publicado por:Jarko | miércoles 17 de agosto de 2005 a las 14:39
si, claro ahora lo vamos inventando todo.
yo tampoco quiero un estatuto, ni reforma alguna, quiero la AUTODETERMINACION de Catalunya
Publicado por:rulo | viernes 19 de agosto de 2005 a las 15:37
Y yo la de Vallecas!!!
Freedom for Orihuela!!!
Murcia independiente!!!
Republica de Gracia!!!
Por pedir no quede amic Rulo!!!
Publicado por:Lord Hinkel | viernes 19 de agosto de 2005 a las 16:19