"Ya nos advirtió Ortega en su siempre actual «España invertebrada» que la «ausencia de los mejores» en la dirección de la sociedad la conduce a épocas de decadencia y trastorno."
"Estamos instalados ahora los españoles en uno de esos malos períodos, tan recurrentes en nuestra historia, desde que el 11-M de 2004 y lo que sucedió después abriese en canal las entrañas de nuestro país y se desatase entonces el peor de los revanchismos tanto en lo político como en lo cultural.
"Ha comenzado en España, de la mano de un Gobierno reactivo y de una intelectualidad sectaria, un episodio crítico verdaderamente grave porque los problemas colectivos crecen en una progresión geométrica y las soluciones compartidas no se atisban y las que se perfilaban como buenas han sido desarregladas.
"Estamos, por lo tanto, entrando en una crisis, entendiendo el término en su acepción de situación «difícil y comprometida», aunque también valdría la significación que asigna a ese concepto la de «mutación importante», y negativa, en algunos procesos. En este caso, en el proceso de desarrollo nacional.
"El fracaso indefectible de la reformulación jurídico-constitucional de Cataluña en España y la inviabilidad política y aritmética de cambiar determinados aspectos de la Carta Magna, dejan a Rodríguez Zapatero suspendido en la nada, tan desairadamente como cuando contempló -perplejo- que el presidente secesionista del País Vasco era reelegido con el imprescindible concurso del reconvertido entorno de ETA cuyos epígonos han vuelto a tomar impunemente las calles vascas, a reclamar el chantaje económico y a susurrar las peores amenazas en los oídos de los que siguen sin rendirse a su matonismo tabernario.
"Si el consuelo a tanto despropósito -destruido ya el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo- es que algunos dirigentes del PNV «sólo» reclaman la cosoberanía, aviados estamos." José A. Zarzalejos, España entra en crisis.










