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miércoles 21 de septiembre de 2005

Las vacaciones del racista (2)

Es menos insolente, menos obscenamente xenófobo que Joan Francesc Mira, pero igualmente ignorante, provinciano y, sobre todo, resentido. Otro nacionalista que se da una vuelta por “el extranjero” y luego lo cuenta.

La mediocridad, la miseria pequeña, como de patio de vecindad, tan propia del nacionalismo, aparecía puntualmente en la narración veraniega de Joan Francesc Mira y se expresa con exactitud en las líneas de este digamos periodista que se gana la vida trabajando en Avui, tribuna que acoge a los mayores expertos en pedagogía del odio y racismo y que, de paso, pagan todos los ciudadanos por medio de sus impuestos.


Nuestro racista de hoy pasó sus vacaciones en La Mancha:


“Las vacaciones las acostumbro a disfrutar en un pueblecito de Cuenca, donde, curiosamente, me abstengo mucho de caer en este vicio tan propio de los catalanes que es pensar en España. Debe ser porque cuando estoy allá, como que me encuentro en España, la veo tan clara que no hace falta pensar demasiado.


“Pero este agosto volví a caer en el vicio, y lo hice animado por un artículo. Un artículo, es verdad, que juzgué de lectura obligada: ‘Este sí, este del president Pasqual Maragall que sale en portada de un diario nacional sí que lo tengo que leer’. El texto, de hecho una ‘carta a los españoles del president de la Generalitat de Catalunya’, intentaba explicar por qué queremos nuevo Estatut y hacía un llamamiento a aprovechar que ahora gobierna José Luis Rodríguez Zapatero y las posibilidades de paz en Euskadi para hacer una España plural "en que coincidamos federalistas y soberanistas".


“Caía un sol de justicia, pero reconfortado por la lectura, salí a la calle y me puse a buscar federalistas y soberanistas para transmitirles la buena nueva. Y, oh sorpresa, federalistas no encontré ni uno, mientras que de los otros salían a puñados en cada esquina: soberanistas con bandera, himno, ejército que hace la guerra en tierras lejanas y euros con una cara de rey Juan Carlos. Entonces pensé que Maragall, como federalista, lo tenía jodido para entenderse con tantos soberanistas.


“Me interesaba el héroe de Cervantes y me acerqué al pueblo de la famosa ruta cervantina que más cerca tenía. Durante el viaje descubrí que las carreteras que me salían amarillas a la guía oficial eran sospechosamente anchas para ser de tercera categoría y que desembocaban en impresionantes autovías. Ahora hacen una nueva que será alternativa y enlace con dos más que dicen que van muy congestionadas de tránsito, de gente que vuelve de la playa.


“Y, en fin, que las autovías que cruzan la Mancha se me aparecían como los brazos de un inmenso pulpo, extendiéndose por todas direcciones del mapa, aun cuando a Catalunya todavía no han llegado. Y buscaba la cabeza del pulpo y, claro, entonces veía Madrid, como siempre, en el centro del mapa, estés a 200 o a 600 kilómetros. En las planicies manchegas, España toda se me antojaba como un inmenso y agradecido patio trasero de Madrid.” David González, Entre 'er Neng' i el Quixot.

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Comentarios

Una España donde se sientan cómodos federalistas y soberanistas, se entiende confederalistas y secesionistas, pero ¿dónde queda la mayoría de los ciudadanos que, sin ser nacionalistas españoles, tampoco nos avergonzamos de ser simplemente españoles?.
Pero, claro, esta mayoría de españoles no existe para un nacionalista, para un nacionalista sólo se puede hablar en términos de “ellos y nosotros”, no hay vida fuera del nacionalismo, por lo que, o estás conmigo o eres un “soberanista” español, o sea el nacionalismo enemigo de mi patria.
Sobre su alusión a las carreteras... Sólo comentaré que, tal y como este “señor” pasó unos días en Cuenca, yo los pasé por Teruel y desde aquí reto a cualquier ciudadano de la comunidad autónoma catalana a que intente llegar a la capital en su coche, o peor, en ferrocarril. Ya me contarán.


1.- “Las vacaciones…

Impresionante, revelador del grado de patología mental que contrae el querer vivir de lo ajeno e intentar justificarlo sin pasar por comisaría, o sea, saltándote el Código Penal. Hace falta una preparación espiritual previa, esa que se enseña en la escuela nacionalista, una especie de autocontrol al modo kunfú de los sentidos, y conseguido, se cierran los ojos para no ver donde se está y se engaña al pensamiento para no “pensar” donde se está. Aún y todo la naturaleza humana es tan contumaz, que no hace falta “pensar demasiado” para saber que Cuenca existe.

2.- “Caía un sol de justicia…

El paciente, afectado de patologías, quiere ignorar no sólo que vive en España, también emplea frases tan castizas que suponen una aportación española al mundo pues en ningún otro lugar nació ni se emplea, pero lo hace como “catalán”, esa condición que le lleva a buscar por las esquinas de la nación innombrable a sus “iguales”, a los federalistas, pero ¡sorpresa!, sólo encontró a puñados de personas soberanas de su vida. He aquí la clave, a los nacionalistas no les gusta la realidad.

3.- “Me interesaba el héroe de Cervantes…

Otra puñalada masoquista. Además de tener que visitar la ruta del Ingenioso Hidalgo asombro del universo, nacido en un lugar de La Mancha y no en su amada periferia, tuvo que utilizar carreteras en condiciones para aumentar su envidia e incrementar su odio. No tienen arreglo, son masoquistas porque no pueden dejar de mirar un ombligo cada vez más feo, que lo trabajan ellos, pero que siempre es y será un “vulgar arrabal”.
Con lo capaces que son, no sabemos porqué tuvieron que necesitar mano de obra inculta que ahora los dominan ¡si son cabreros!. Un ejemplo más del racismo que les embarga.

Sobre las infraeestructuras de transporte, le invitaria a montarse un día en la única vía de ferrocarril que tenemos: un tren tercermundista, con accidentes cada dos por tres, que no para de saltar en la vía, sin apenas servicios de ningún tipo y que tarda más de tres horas y media en hacer un trayecto de 200 kilómetros ...
O le animaria a que analizase la gran cantidad de jóvenes conquenses que tienen que marchar de su casa cuando acaban el instituto.
Que se lea el anuario de la fundación la caixa o divida las partida sobre los presupuestos generales del estado.

A los nacionatas les importa un huevo lo que pase en el restode, en la meseta. Quieren lo "suyo" (y por lo que se ve, en el caso de la OPA, lo de los demás).

El año pasado, viajando por Gerona, se me saltaban las lágrimas. Han montado en pleno prepirineo una autopista del carajo, que lleva desde el cor del cor, desde Ripoll hasta Olot, con un lujo de túneles increible. Vacia. Cuando llegué a Cádiz, el atasco y el caos en Puerto Real. comunicaciones bloqueadas. Pero eso forma parte de su odiada meseta, o de los flojos y parásitos de los andaluces. Y a los charnegos de Santa Coloma y Granollers que les vayan dando. Pero las glorias catalanas... son otra cosa. Hay que fer pais y hacer cómodo el viaje al cor del cor. A donde esta enterrado Guiifré el Pilós.

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