El Síndic de Greuges (defensor del pueblo en la autonomía catalana) critica a Enrique Múgica porque el Defensor del Pueblo se ha dirigido al Ministerio de Educación pidiendo que se garantice el derecho a la libertad lingüística en Cataluña.
Rafael Ribó sostiene que la política lingüística del tripartito “garantiza el respeto escrupuloso a los derechos lingüísticos de todo el mundo”.
Sin embargo el señor Ribó no está en condiciones de indicar la dirección y el teléfono de un solo centro educativo de Cataluña donde sea posible estudiar en castellano. El Defensor del Pueblo catalán es un mentiroso.










