La opresión mediática
Opresión: “Acción y efecto de oprimir”. Oprimir: “Someter a una persona, a una nación, a un pueblo, etc., vejándolos, humillándolos o tiranizándolos.” (DRAE) Humillándolos con la mentira y la falsificación. Tiranizándolos intentando un diario lavado de cerebro. Vejándolos al considerar que no son capaces de pensar por sí mismos.
La opresión de los medios de comunicación catalanes multiplica sus falsificaciones en vísperas de la llegada al Parlamento del estatuto. Y de la misma manera que se cocinan encuestas que, por primera vez en la Historia, dicen exactamente lo contrario de lo que han dicho hasta ahora todas las encuestas que se han hecho sobre el estatuto, la nación y la territorialidad, se da la vuelta a las noticias para montar portadas trampa.
Por ejemplo la del panfleto racista Avui de ayer, domingo, cuya cabecera, por cierto, recuerda aquellas del pasado que invocaban la cruzada: “España depende cada vez más de las compras de Cataluña”. ¿Qué está intentando tapar torpemente ese titular? Que las empresas, los bienes y servicios de produce la región, su economía entera, dependen de la nación, del conjunto de España. Exactamente lo contrario de lo que se pregona.
¿Más mentiras? ¿Más intentos de disfrazar la realidad? En el mismo panfleto, el mismo día. El artículo de su subdirector, por ejemplo, vicedecano en la universidad Ramon Llull, que para variar denuncia la ola de anticatalanismo con la histeria y la pedagogía del odio propia de los etnicistas. La deposición se titula Las debilidades de España:
“El mes que ha transcurrido entre la aprobación del proyecto de Estatuto en el Parlamento y el debate de su admisión a trámite al Congreso, previsto por el próximo miércoles, ha sido una explosión de despropósitos, mentiras, descalificaciones y anticatalanismo visceral en muchos lugares de la geografía española.
“España ha descubierto que si un Parlamento denominado autonómico aprueba con el 90 por ciento de los votos que Catalunya es una nación, entonces en Madrid no saben exactamente qué son. España se ha levantado una mañana y ha comprobado que la pretendida solidaridad es en realidad una forma de drenaje. Y cuando España se ha mirado al espejo del Estatuto tengo la sensación de que no se ha gustado lo más mínimo.
“Esta constatación de las debilidades de España no nos tiene que dar el menor asomo de euforia. Hay bestias -salvando todas las distancias- que son más agresivas cuando se sienten más débiles.” Albert Sáez, Les febleses d'Espanya.
Más mentiras. Más manipulaciones. Más pedagogia del odio. Titular de El Periódico: "Patrioteros en el súper". Y en el texto: "La ultraderecha alienta la ofensiva contra los productos catalanes a través de webs y blogs".
¿Qué decir entonces de las campañas de boicot a productos no catalanes o no rotulados en catalán de instituciones como Omnium Cultural? Con una diferencia. Omnium Cultural (que incluso promociona un mercado en internet de los "países catalanes", o cursos de acoso lingüístico) es una entidad financiada con dinero de todos los ciudadanos a través de los presupuestos de la Generalidad catalana. ¿Por qué callan hechos de este tipo mientras ven ultras españolistas de extrema derecha por todas partes? ¿A quién creeen que pueden seguir engañando a estas alturas?
¡Más falsedades? ¿Más fabulaciones? Empieza a ser un poco aburrido, pero hay tantas que no cuesta nada añadir una más. Enric Hernández (que se firma Hernàndez, no sea que alguien dude de su catalanidad), subdirector de El Periódico en Madrid:
"El protagonismo de Calvo Sotelo eclipsó al otrora moderado José María Gil-Robles, líder de la conservadora CEDA, al que arrastró hacia posiciones fascistas. Entretanto, la violencia se adueñaba de las calles y las instituciones. Entre quienes conspiraron junto a Calvo Sotelo y encabezaron el alzamiento militar estaba también el general Queipo de Llano, que se hizo famoso por sus truculentas arengas radiofónicas tras el estallido de la guerra civil. De vuelta al presente, al lector avezado no le costará identificar en la actualidad político-mediática a los émulos del extremista exiliado, del conservador radicalizado y del predicador de las ondas." enric Hernàndez, Un poco de memoria histórica.
Hernàndez no es el único en proponer este tipo de comparaciones. En el número especial, cuasi monográfico, que El Periódico dedica a la COPE se repite la idea:
"El peor estilo de las proclamas que el general Queipo de Llano hizo en Radio Sevilla durante la Guerra Civil." (Barbaridades radiofónicas)
Así es la memoria histórica de la que tanto hablan, Así, la "verdad" nacionalista. Así, la pedagogía del odio. Así, la ola de ataques étnicos a Cataluña. Así son sus medios de comunicación.











Cuando terminen con la Cope, ya pueden empezar a fiscalizar los comentarios de la gente. (escuchas telefónicas, con su propio CNI, interceptación de correos electrónicos, blogs desafectos, etc)
No es tan descabellado: Cataluña ya tiene inspectores linguísticos para adoctrinar y acobardar a la gente sobre el ejercicio de la libertad del uso del idioma.
Quizás después vengan los comisarios que velen por que la gente no haga comentarios contrarios al Estatut y al Gobern porque podrían "incitar al odio, la división y la confrontación y que sólo hacen que sembrar cizaña"-sic Montilla, ecce homo-.
Les doy ideas, aunque quizás no les diga nada que ellos no hayan pensado:
Poco después podrían también crear comisarios laicos que inspeccionaran que en las escuelas públicas no exista nadie con cruces, estampitas, ni colgantes religiosos, sopena de estar ejerciendo una religión mayormente con tintes españoles.
Estos comisarios se podrían aprovechar para comprobar que los niños no lleven bocadillos de salchichón, sino de fuet.
Y también se me ocurre usarlos para que se cercioren de que al empezar las clases, todo el mundo cante Els Segadors.
Y que ningún niño lleve un mapa peninsular, a menos que sea para indicar donde se ubica Els Països Catalans en Europa.
Y que al terminar las clases griten al unísono: ¡Visca Els Països Catalans Lliures!; ¡Visca Carod el libertador!.
¡Cuánto queda por hacer!
Ya me lo imagino: ¡qué gran país nos van a construir estos que decidieron el silencio sepulcral (lo que ellos llaman prudencia y discreción) sobre el 3% con un 90% de democrático consenso!
(¿Que soy exagerado?, ya. También era exagerado pronosticar a lo Rappel hace año y medio que el gobierno de ZP provocaría la exarcebación de los separatistas, la aparición de homenajes a asesinos, el ataque de un ministro a la libertad de expresión de una emisora de radio no afín, el enfrentamiento de las regiones como nunca había pasado y un largo etc, todo aderezado con una provocación constante por las referencias a la guerra civil que creíamos ya olvidada y un enfrentamiento colorista que se quiere resucitar. Pero todo eso no es culpa de las acciones de ZP ¿verdad?, sino de la oposición, o más bien del único partido que realmente hace oposición ¿verdad?)
Publicado por: Ponci | 10/31/2005 at 08:28 a.m.
No os preocupeis, que Jess os mostrara que todo esto es mentira y que aunque no es nacionalista, la estáis convenciendo. Menuda campaña para auto justificarse esta montando.
Publicado por: Krulll | 10/31/2005 at 11:30 a.m.