El empresario de Valladolid que decidió boicotear a sus proveedores catalanes a raíz del estatuto recibe entre 80 y 100 llamadas amenazantes diarias. "Me insinúan que pueden venir a quemarme la tienda."
Todo empezó con la publicación en El Periódico de la carta que este empresario dirigió a uno de sus proveedores catalanes (Entre la estupidez y la voracidad compulsiva). En las páginas de la red donde se desfoga la extrema derecha nacionalista catalana apareció inmediatamente la dirección y el teléfono del comercio en cuestión. Y a partir de ahí empezaron las presiones
No estaría de más que la policía de Valladolid recordara que este verano, desde esos mismos ámbitos y con la inestimable colaboración de ERC, se ha alentado la persecución al PP en Cataluña y han terminado ardiendo varias de sus sedes, incluida la de Barcelona (Un empresario vallisoletano recibe amenazas tras romper con una industria catalana por el Estatuto).










