Joseba es sordo. Lo es desde que nació. Aunque hoy este joven vasco habla perfectamente.
Gracias a su esfuerzo y a mucha dedicación, Joseba puede comunicarse con los demás por medio de la voz, ya que su problema se circunscribe al oído.
El problema que tuvieron sus padres a la hora de buscar ayuda para enseñar a hablar y a escribir a Joseba no fue pequeño. ¿Cuál era la lengua materna de Joseba, la lengua que aprendió en casa desde pequeño? Desde luego no el castellano, ni el vasco, que sus padres utilizan a menudo. La lengua materna de Joseba es la de los signos.
Sus padres quisieron que Joseba pudiera hablar y escribir como sus hermanos. Su primera intención fue enseñarle vasco. Querían que hablara como ellos. Además se propusieron que aprendiera también castellano para ampliar sus posibilidades de comunicación. Pero el psicólogo de su hijo les hizo volver a la realidad:
- Para Joseba –les explicó-, el vasco y el castellano son lenguas extrañas, tanto como para nosotros el arameo. No le podemos pedir que empiece a hablar y que además aprenda dos idiomas distintos, además de su lengua propia, la de los signos. Tienen que elegir.Los padres de Joseba lo meditaron mucho y finalmente eligieron el castellano por razones prácticas. Era fácil imaginar hasta dónde podía llegar un sordo que solo hablara vasco.
Tomada la decisión, la familia de Joseba se dirigió al Gobierno autonómico vasco para acogerse al plan de ayudas previstas para discapacitados. La respuesta del ejecutivo fue negativa.
Según los nacionalistas, Joseba no era merecedor de recibir una ayuda para superar su discapacidad. Esas ayudas solo se conceden si lo que aprendes es vasco.
Luis Núñez Ladevéze hizo pública por primera vez la historia de Joseba en Los derechos de un sordomudo vasco (Diario 16, 1.09.01).










