Da la sensación de que a todas las cartas posibles. Qué lejos queda el PSE de Redondo, al que los de ahora desean ver lo más lejos posible.
Después de un congreso donde parecía que la irracionalidad nacionalista que invade el socialismo vasco se moderaba, volvemos a las andadas de la ambigüedad y el doble lenguaje.
Declaraciones de José Antonio Pastor, portavoz parlamentario del Partido Socialista vasco, al órgano oficial del nacionalismo: "No vamos a poner barreras infranqueables para que los vascos decidan su futuro" (€). Y declaraciones de Patxi López, el mismo día, al "periódico" de los nacionalistas armados: "Si hay acuerdo entre los vascos no habrá muros de contención".
Al señor López le preocupa mucho la política penitenciaria porque cree que los presos van a ser la moneda de cambio de una hipotética rendición de ETA que permita alcanzar el sueño dorado del socialismo nacionalista: su alianza con los terroristas de Batasuna en el Parlamento autonómico vasco ("Estaríamos ciegos si no viéramos que en la izquierda abertzale está habiendo una reflexión que le puede llevar hacia el camino de la política y no de la violencia"). De modo que, armado con tan peculiares argumentos y para allanar el camino de la reconversión de los batasunos en ERC, Patxi López dice cosas como las que dice:
"Hay un conflicto entre la política y la ética, porque la política penitenciaria es una pieza de la política antiterrorista que dirige el Gobierno, pero también hay un componente de los familiares. Habría que buscar el mejor equilibrio para esto. Habría que recuperar la complicidad que hubo en otros tiempos en política penitenciaria e intentar conseguir que fuera una pieza de la política antiterrorista con un componente humano superior."
Y la guinda. Algunas lindezas del portavoz dedicadas al anterior equipo dirigente del socialismo vasco:
"El sector redondista se ha quedado reducido a dos o tres personas muy concretas, al propio Nicolás, Rosa Díez y poco más, que al estar fuera del juego orgánico, sin respaldo de la militancia, se han disuelto afortunadamente como un azucarillo ya que la suya era una estrategia política que no era la del Partido Socialista, no lo había sido nunca y además nos llevaba a una absoluta debacle como organización política."
Y otras perlas del secretario general dedicadas al Foro Ermua:
"Nunca me hubiera imaginado la manifestación del otro día en la Puerta del Sol. No sabía que el Foro Ermua había nacido para reclamar la unidad de España con la derecha más reaccionaria."


