El nacionalismo basa su expansión en dos elementos íntimamente ligados: la ignorancia y el control del sistema educativo.
El primero permite falsear la realidad y presentar como enemigos irreconciliables a quienes se oponen a tan enloquecida doctrina. El segundo facilita la tergiversación de la Historia, elemento imprescindible para poder armar el discurso nacionalista reivindicador de patrias inexistentes.
Ambos van destinados a una sola cosa: generar odio hacia aquellos con los que se ha compartido el camino. No se pueden provocar tensiones, agravios y enfrentamientos si previamente no se ha destruido el pasado y no se ha tergiversado el presente.
Nuestro sistema escolar ha probado repetidas veces que tan solo produce barbaridades, frustración, marginalidad, ignorancia, no futuro. La última demostración de todo ello ha venido de la mano de la UE: nuestros hijos son los más ignorantes de Europa, los menos escolarizados y los que alcanzan mayores cotas de fracaso escolar. Y nuestro Gobierno, el que invierte menos en educación de toda Europa.
Y todavía hay quien cree que la manifestación de esta tarde es cosa de los obispos.
La reforma prevista por el socialismo nacionalista gobernante concede a los nacionalistas la posibilidad de aumentar la manipulación a la que someten a los niños que se “educan” en algunas autonomías. Las arbitrariedades educativas están en este momento a la orden del día en nuestro país, donde la Historia o la Geografía se conciben en Cataluña, Galicia y el País Vasco no como formas de conocimiento, sino como instrumentos de construcción nacional.
"En el área de Ciencias Sociales, las directrices fueron más claras: la asignatura de Historia debía contemplarse como una forma de crear arraigo e identidad nacional" (La educación y el nacionalismo).
Con el proyecto educativo que el socialismo nacionalista quiere implantar, cada comunidad verá aumentar la discrecionalidad a la hora de determinar el currículo escolar de sus alumnos.
“Artículo 6.3. Los aspectos básicos del currículo no requerirán más del 55% de los horarios escolares para las Comunidades Autónomas que tengan lengua cooficial, ni del 65% para aquellas que no la tengan.”
La de esta tarde no es una cuestión de los obispos sino una cuestión de derechos ciudadanos, de libertad de pensamiento y de derecho a una educación que no condene a nuestros hijos a la ignorancia y, sobre todo, al enfrentamiento.
- "Organizaron una 'fiesta de la lengua catalana' en la plaza Málaga, donde montaron un espectáculo 'infantil' dirigido a hacerles ver a los niños lo importante que era hablar en catalán, y lo miserable y ruin que era hablar, leer o ver la TV en castellano" (Educación nacionalista y kale borroka).
- "Unas veces conscientemente, otras de forma inconsciente, en ciertos casos expresamente y en otros de manera inocente los profesores de Educación Primaria y Secundaria hemos sido armas y actores de la catalanización forzada que han vivido los ciudadanos de esta parte de España" (Nacionalismo y educación: cuando las leyes no se cumplen).
- "El valor de la lengua propia, en este caso el euskera, el reconocimiento de que la existencia de la misma es una riqueza que aporta a todos y a todas son algunas de las cuestiones que se abordarán" (¿En qué emplean el tiempo escolar los niños vascos?).
- “Velaremos por el cumplimiento de la ley de política lingüística que dice que el catalán es la lengua vehicular en la escuela" (Persecución lingüística en la escuela catalana).










