"Es necesario comprender que el proyecto que el nacionalismo trata de llevar adelante es una agresión directa hacia la Constitución y hacia España como ámbito de solidaridad, igualdad de derechos y de acción común."
"Sentimos como una inadmisible y delirante tergiversación que se identifique como reaccionaria la unidad de los españoles o la propia idea de España y se considere progresista la Cataluña o la Euskal Herria insolidarias e independientes con las que sueñan los nacionalistas."
Ya puedes leer y sumarte al Manifiesto por la unidad de España que el Foro Ermua presentó el día 5 de noviembre de 2005. Por cierto, ¿cómo trata la prensa racista esta convocatoria? Pues como siempre, con un alarde de objetividad y rigor:
- "Gallardón y Botella encabezan en Madrid la concentración por la unidad de España" (La Vanguardia)
- "El PP, Gallardón, Botella y otros altos cargos conservadores asisten al acto españolista. La COPE y Francisco Caja triunfan en un aquelarre contra el texto catalán" (Avui)
Vaya, la noticia solo la recogen dos periódicos que comparten un mismo propietario (aunque en el caso del Avui pongan el dinero necesario para que aparezca aunque no se lea el grupo Planeta y la Generalidad catalana). ¿Y El Periódico? ¿Gara? ¿Deia? Ni una línea. Tal vez mañana. Además de manipular, suelen ser lentos. La actualidad es un concepto que no encaja con este tipo de medios.
Los respetuosos con la actualidad aprovecharon para ofrecer una nueva oportunidad para sumarse al curso intensivo de pedagogía del odio que imparten desde su fundación. Estos son algunos fragmentos de la "crónica" que narra Avui:
“El nacionalismo español más rancio volvió a dar la cara en masa impartiendo las teorías de chicha y nabo que niegan su existencia como ideología de masas. Esta vez convocaba el Foro Ermua, entidad teóricamente pacifista creada cuando ETA mató el regidor del PP Miguel Ángel Blanco. Convocaban en la Puerta del Sol un aquelarre constitucionalista contra el Estatuto y, de paso, contra su obsesión patológica, el nacionalismo vasco.
“Animaba la fiesta Carmen Gurruchaga, una señora que hace de periodista, se pasea por las tertulias diciendo boutades y es uno de los paradigmas más sublimes del fenómeno de la fe del converso.
“El primero de tomar la palabra fue otro converso. El ensayista Jon Juaristi, que de joven había sido un destacado militante de ETA, era aplaudido con pasión por un puñado de nacionalistas españoles autoproclamados pluralistas y tolerantes mientras leía los pedazos más hard de la Constitución.
“Madrid, a la inversa que la antigua Roma, paga traidores, y a Juaristi Aznar lo hizo director de la Biblioteca Nacional (española, claro está) y del Instituto Cervantes. Un Aznar que no estaba en la misa negra de Sol pero que había delegado en su mujer, Ana Botella, y en una amplia delegación del PP encabezada por Alberto Ruiz Gallardón, pijo con tendencia a hacer el progre.
“La tribuna, donde entre los figurones estaba el periodista de El País Hermann Tersch, la plantaron ante la placa que afirma que allá está el kilómetro cero de una España tan radial, uniforme, vieja y casposa como la que tienen en la cabeza los presentes en el acto, que hacía de la plaza un mar de banderas españolas.
“Una de las intervenciones más celebradas fue la del ‘catalán bueno’. Ejerció el papel el caudillo de los profesores tolerantes, el intolerante Francisco Caja, condenado por agredir una compañera de trabajo. Mientras los presentes, algunos muy jóvenes, gritaban ‘España, España’ con furia, él les hacía saber que en Catalunya se quiere ‘acabar con el castellano’, una lengua perseguida y maltratada por una gente, los catalanes, ‘que hacen una nación contra la libertad’. Para el tolerante Caja, Franco y tripartit son ‘los mismos perros con otros collares’.
“Las masas habían sido convocadas, entre otros, por la COPE. No fue casual que la orgía acabara con gritos de ‘COPE, COPE’ o ‘Federico, Federico’, el ayatolá de las ondas episcopales.”
Las proezas balcánicas de los colegas también se pueden seguir en La Vanguardia, donde Francesc Marc Alvaro, el émulo de Isabel Clara Simó, es todo un campeón:
"La derecha política de Rajoy tiene en la ultraderecha social, mediática y eclesial su gran aliado y su reserva para movilizaciones. Se vio el sábado en Madrid, en una manifestación a la cual asistió la esposa del ex presidente Aznar, para unir simbólicamente los dos tiempos políticos del PP. Leyó el manifiesto de los convocantes Jon Juaristi; nada mejor que un antiguo etarra para insuflar ánimos a las clases nostálgicas que gustan de mantener estatuas del tirano fallecido hace tres décadas." Francesc Marc Alvaro, ¿Y los otros?










