La cocina "nacional"
El nivel cultural del país (y seguramente el coeficiente intelectual de quienes intervienen en el debate público) ha descendido en los últimos tiempos hasta extremos indecibles. Ahora se define la ciencia política y el derecho constitucional a través de las cualidades gastronómicas.
Carme Ruscalleda es una gran cocinera. Peca, como tantos cocineros mediáticos, de colocar el continente (en el caso de los cocineros catalanes, el diseño) por encima del contenido, pero sus platos son de ovación y vueltas varias al ruedo. Aunque lejos de seguir los viejos aforismos de la sabiduría antigua, zapatero a tus zapatos y cosas así, Ruscalleda cree que con los cacharros de su cocina puede demostrar la existencia, si no de Dios, sí al menos de la "nación" catalana:
"Cataluña no es un invento; hay una lengua, una cocina. Por lo tanto, es una nación." (€)
Alguna vez hemos hablado en BBS de la gastronomía nacionalista, aportación esencial a la historia del pensamiento occidental. A fuer de sinceros, hemos de agradecer profundamente a los nacionalismos que nos pongan las cosas tan fáciles y se muestren tan, tan transparentes. Tanto que ya nadie puede creer en España su discurso victimista y pendenciero, tan falsamente progresista, tan profundamente provinciano.
En BBS no vamos a boicotear la estupidez etnicista. Simplemente disfrutamos de ella: reír siempre viene bien. Y luego dejamos propina.















La estupidez etnicista es muy peligrosa. Ahí tenemos a la banda terrorista ETA, como botón de muestra. Una cosa son las palabras y otra cosa son las acciones a las que llevan o inducen las palabras. Si solo fuesen palabran todos nos reiriamos despreocupadamente, pero desgraciadamente...
Publicado por:jose | miércoles 4 de enero de 2006 a las 23:25
La entrevista entera aquí:
http://www.arcadi.espasa.com/archivo/rusca.htm
Desde luego, no tiene desperdicio.
Publicado por:Gustavo | lunes 9 de enero de 2006 a las 1:16
"El catalán quiere entenderse con su vecino, y quiere entenderse con él porque sabe que compartimos espacio, proyecto, vida. Pero el catalán sabe que para amar al otro tienes que antes amarte a ti mismo, y los catalanes sabemos que en lugar de dar pescado a los que tienen hambre, lo que hay que hacer es enseñarles a pescar. Los catalanes estamos acostumbrados a luchar contra los elementos."
No he oído explicación más tonta e inconexa en meses. Hay gente que, aunque sólo fuera por vergüenza, debería limitarse a hacer lo que sabe y abrir la boca lo menos posible.
Publicado por:velocista | lunes 9 de enero de 2006 a las 16:08