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jueves 23 de marzo de 2006

La segunda rendición

Ha llegado la hora de ponerle la medalla a Rodríguez Zapatero. Y de recordarle cuál es el sentido de las palabras de pronunció cuando tomó posesión de su cargo.


Esta es una medalla que no se le puede negar a Zapatero. Que ETA declare un alto el fuego permanente figura desde ayer en el haber del presidente del Gobierno, como anteriores treguas figuran en el haber de sus predecesores. Y aunque la de ahora no sea una tregua de carácter definitivo, no deja de ser un motivo de alegría. Ahora sabemos que durante algún tiempo los nacionalistas terroristas no van a matar a nadie. Felicidades, presidente. ¡Felicidades a todos nosotros!


Rodríguez Zapatero ha tenido una habilidad especial, para la que ha sido fundamental el control de la prensa al servicio de Moncloa: ha logrado presentar el alto el fuego como el fin del terrorismo. Desde hace 24 horas se diría que ETA ha pedido perdón y ha anunciado su disolución. Nada hay de eso, pero en un mandato regido tan decisivamente por los gestos, es mérito que también hay que reconocerle al presidente del Gobierno y a su astucia partidista.


Resultaría miserable que el Partido Popular se dejara llevar por bajos instintos que nada tienen que ver con sus intereses electorales y no reconociera la nueva situación. La traición de Rodríguez a la palabra dada, a su programa electoral, a sus electores, a la ideología que dice representar y al juramento del cargo, no deben empañar la alegría que produce un parón en los asesinatos (que no en la actividad terrorista, de la que ETA nada ha dicho).


Además Rajoy no debe quedar al margen del nuevo panorama. Tiene que apoyar al Gobierno en el intento de que el alto el fuego sea para siempre. Resulta repugnante, pero ha llegado la hora de abordar la posibilidad de hablar con los asesinos.


Eso sí, las condiciones que la ciudadanía establece como línea que no se debe traspasar han de ser respetadas. Y para vigilar su aplicación y denunciar su eventual incumplimiento, el PP resultará más efectivo y más creíble si previamente manifiesta su apoyo al proceso negociador (con todos los matices que convenga). Un proceso, por cierto, que esta vez ha de hacerse con más transparencia.


La cuestión esencial reside ahora en determinar bien claramente de qué proceso negociador estamos hablando, dónde se sitúa la línea roja que no se debe traspasar. Y se trata de algo muy sencillo porque los ciudadanos vienen repitiendo lo mismo desde hace décadas, con independencia de la autoría de la encuesta correspondiente.


Los españoles no queremos de ninguna manera que se pague el menor precio político por la desaparición de ETA (que no por la paz) y así lo indican desde hace décadas todas las encuestas. Por lo tanto no se puede hablar de “sentarse a negociar” con los asesinos. Queremos que nuestro Gobierno se siente a liquidar el terrorismo, no a negociar con él. Y queremos ver tras el Gobierno a toda la clase política apoyándole.


Tampoco queremos un trato penitenciario privilegiado para los genocidas del nacionalismo terrorista. No queremos concesiones territoriales, ni paz por presos, ni nada parecido. Los sondeos al respecto son todos muy tozudos en este sentido.


El problema es que el proceso lo está liderando alguien poco de fiar. La sospecha se cierne sobre Rodríguez Zapatero. Lo que ha cedido hasta ahora supera lo tolerable. Está recogido en el estatuto de Cataluña y es del todo inadmisible, pero la mayoría parlamentaria se lo ha permitido (ya vendrán tiempos mejores. Ya llegará el momento de rectificar. Ya se escuchará a la ciudadanía cuando empiece a percibir las consecuencias de lo que acaba de aprobarse en la comisión constitucional del Congreso. Y pronto podremos actuar: la campaña para el referéndum del estatuto catalán está al caer).


Se trata ahora de que no haya más concesiones. Se trata de que Rodríguez Zapatero, que ha quedado por completo en manos de ETA, no repita la traición por segunda vez. Porque no queremos pagar ningún precio por el fin del terrorismo nacionalista, eso que ellos llaman “paz” y que es algo que ya teníamos (ETA tampoco mataba en los últimos tiempos de Aznar).


Rodríguez Zapatero ya se ha rendido una vez ante ETA a través del estatuto catalán, un texto convertido en la prueba que ETA reclamaba a Moncloa para emitir su comunicado de alto el fuego.


El estatuto catalán ha sido rendición y también es el primer plazo del precio político que este PSOE nacionalista y sin vergüenza ha pagado al terrorismo. El segundo pago es la vía hacia la secesión a cambio de la desaparición de ETA.


Ninguno de los dos hechos tiene fecha: el camino hacia la secesión no terminará esta legislatura, ahora tan solo se aligerarán los impedimentos, se desbrozarán los obstáculos (eso que algunos llamamos sistema constitucional) y se pondrá en marcha el motor.


La desaparición de ETA tampoco tiene fecha. Los terroristas se limitarán a abandonar los grandes gestos para controlar los hilos desde una discreta y conveniente sombra: hay que lograr que la opinión pública la olvide cuanto antes.


A pesar de ser el producto de una operación política repugnante basada en la traición y la rendición, el alto el fuego debe ser recibido como se merece: situándolo en la justa medida de lo que representa y congratulándonos por el hecho de que sigamos sin atentados mortales. Pero Rodríguez Zapatero, que juró defender al Constitución, no puede volver a rendirse por segunda vez. Tampoco a cambio de una hipotética y nunca explicitada desaparición de ETA.


Ni siquiera un bien tan preciado como la paz lo puede justificar todo. Y nada hay más falso que esta frase últimamente tan de moda en España: ninguna idea vale una vida. ¡Falso! Es exactamente al revés. Salvo que hayamos cambiado definitivamente nuestros principios por un plasma en el salón.

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Listados abajo están los enlaces de los weblogs que le referencian La segunda rendición:

Comentarios

"Los españoles no queremos ..."
Se puede saber quien les ha nombrado a usted para hablar en nombre de los españoles? Ante todo, y en justa aplicacion del principio liberal, cada persona es un individuo con derecho a pensar lo que le parezca, y desde luego muchos piensan que hay que acabar con esta "guerra" de baja intensidad que todo lo emponzoña. Este tonillo de los "españoles no queremos ..." suena a un nacionalismo tronado que deja sus habituales proclamas personales de no-nacionalismo en papel mojado.

Me parece que lo que realmente les fastidia es que se le acabe el negocío al PP. Sin guerra no hacen falta defensores de la patria, y sin estó, que queda del PP? El vacio.

Eres mortalmente aburrido, "Yo soy aquiel".

BBS: estoy en desacuerdo contigo cuando dices que "ha llegado la hora de abordar la posibilidad de hablar con los asesinos.".
Y perdón que me repita en este comentario, pero ETA debe desaparecer afixiada, vencida, anulada y por inanición, y son sus miembros los que tienen que dirigirse primero al estado de derecho para rogar y suplicar medidas de gracia y de clemencia.
Cuando esta circunstancia se dé, entonces podremos darnos por satisfechos y podremos sentirnos contentos de que ha llegado el fin de ETA.
Mientras sean comunicados como este último, lo mejor que puede hacer un estado de derecho fuerte es rechazarlos de pleno. Decirles que NO, no queremos ninguna tregua, ningún alto al fuego. No queremos pan para hoy y hambre para mañana. El sistema de ahogamiento de ETA no puede pararse cada vez que nos mandan un comunicado como éste, porque se convertirá (ya lo ha hecho) en un instrumento para fortalecerse, para lavar su imagen y para captar adeptos.
La esperanza y la ilusión no se pueden dar en los asuntos políticos. Yo no vivo de ilusiones ni de promesas.

Me gustaría comparar esta situación con cuando antes de la II guerra mundial, el 1er ministro inglés firmó con Hitler un tratado de amistad, fue aclamado por la cámara de los comunes excepto por Churchill, que no aceptaba las relaciones de un pais que se preparaba para la guerra.
Nosotros también vamos a perder el honor para hoy no sugrir a ETA, y mañana vamos a tener a ETA y el deshonor.

¿Guerra de baja intensidad?. "Yo soy aquel", ¿Llamas guerra de baja intensidad a esto?. Y nosotros entonces, ¿Qué somos?. ¿Daños colaterales en "La menor"?.

Ahora toca esperar, hasta que se logren tres o cuatro concesiones que siempre tienen los mismas víctimas "colaterales" y veremos si se puede arreglar este desaguisado.

No hay que hablar de Eta ahora, a esos, ya los conocemos. Debemos exigir una estrategia de volver a su cauce las aguas de la democracia y, una vez hecho esto, echar a toda esta calaña de políticos muertos de hambre que nos oprimen.

Estatut, Eta... demasiado increíble para no sospechar que el PSOE miente cuando dice que la intención de voto es la misma que el 14-M. Por lo pronto, el PSC ya tiene 5 puntos menos de promedio. ¿Y en España, ZP?. ¿Y en la CAV?.

A los etarras sólo les debe esperar meter engrudo en las carreteras de por vida una vez hayan pedido perdón. Un empresario que reciba una carta más, una llamada por teléfono o una pintada y se mande a la mierda a esos canallas.

El Psoe se aúpa en el poder del mismo modo que lo hace Batasuna, sobre el miedo de muchos.

¡Qué asco!

LOS TRAIDORES, LOS RENDIDOS A ETA.

Rosa Díez, a las claras contra José Blanco y Diego López Garrido
VARAPALO DE LA EURODIPUTADA
La parlamentario europea del PSOE no se corta lo más mínimo. Acusa por la directa a José Blanco y Diego López Garrido de "mentir" sobre su actitud en el Parlamento Europeo.

ESD 20 de marzo de 2006. Apartada por la dirección del PSOE de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior del Parlamento Europeo, la eurodiputada socialista Rosa Díez se defiende con uñas y dientes para defender su lealtad a su partido y al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, frente a las acusaciones de José Blanco y Diego López Garrido.

En declaraciones este lunes a la cadena Cope, Rosa Díez ha acusado a Blanco y López Garrido de "mentir" sobre ella para justificar que la han apartado de la citada comisión, y sobre todo "por empiezar a dar explicaciones diciendo que yo estaba con el PP y no con el PSOE". Toda una declaración de principios de la parlamentaria socialista frente a dos compañeros de partido que no la van a hacer callar.

Díez afirmó que "mienten en deshonor de la posición del Gobierno de España, porque todo lo que he hecho allí lo he hecho en común acuerdo con mi Gobierno". La eurodiputada se muestra dolida con la actitud de su partido y afirma que "no puedo consentir que mientan", al tiempo que ha vuelto a destacar lo bueno que resultó el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo firmado por PP y PSOE, un pacto hoy finiquitado.

"No voy a consentir que para hacer una liquidación sin explicaciones, porque no las pueden dar, mientan sobre una realidad, porque al mentir sobre ello mienten sobre mi gobierno y le hacen un flaco favor al propio Gobierno que ha sido y es impecable en la defensa de estos intereses en toda la Unión Europea", ha dicho Rosa Díez.

20/03/2006 - elsemanaldigital

BBS,

una corrección a lo que has dicho y de paso que lo sepa todo el mundo:

Dices que "Zapatero juró la
Constitución..."

No, "Zapatero NO JURÓ la Constitución" sino que "prometió". En el día de su nombramiento como presidente ante el libro de la Constitución, no quiso usar la palabra "juro" y usó la palabra "prometo". Para muchos puede que no haya diferencias, pero para mi sí. Un juramento es mucho más comprometido y estricto que una simple "promesa".

Una noticia de la que a lo mejor no se han enterado:

parece que a la Generalitat le molesta que los jóvenes "liguen" en castellano o que usen el castellano cuando salen "de marcha". Han impulsado una campaña que, en "fisno" como siempre, porque ellos son muy "fisnos", dice "Parla amb llibertat". Les falta decir "porque sinó, te multamos o serás un ciudadano de tercera"

Nazis!

Hoy 24 de marzo, muchos ciudadanos podrán estar contentos porque ya saben que, como mínimo, no están amenazados de muerte.

También, hoy 24 de marzo, existe un mayoritario sector de la población o, mejor, de la clase política representada por la actual mayoría parlamentaria, encabezada por el PSOE y secundada por los nacionalistas de toda índole, que están, unos más cerca de perpetuarse en el poder, aunque este sea menor, y otros, también más cerca de su sueño independentista.
Creo que ETA, (entendiendo por ETA, más que a sus activistas, a los que han movido los hilos para que les sea útil), va a lograr, después de muerta, lo que siempre han anhelado. Como el Cid.
Para mi está claro. Se avecina la concreción del pago polítio por dejar de matar. Pero, claro, no dirán que es un precio político, y consistirá en que el Congreso, democráticamente y con el mismo apoyo del actual Estatuto de Cataluña, decidirá elaborar un estatuto de autonomía del País Vasco que satisfaga a los nacionalistas y deje la puerta abierta a lo que podemos llamar "la independencia sin cargas" que más o menos representaba el Plan Ibarretxe y que en Cataluña, se está ensayando con el nuevo Estatuto.
España será un estado confederal asimétrico en el que, por ejemplo, las comunidades más ricas tendrán muchos más recursos y los ciudadanos castellanohablantes de Cataluña seremos algo así como unos extranjeros en su propio país.

¡ Qué bien han sabido menear el árbol y cómo han sabido esperar !
Han sabido hacer su maquiavélica política. No como otros.

Lamentable. Sólo espero equivocarme en mis razonamientos y mi único consuelo sólo puede ser el de saber que los vivos podrán seguir viviendo o soñar un rechazo al Estatut. Sabiendo que todos los engranajes van a estar a favor del mismo.

Salud.

BBS, a primera vista este post es bastante confuso. En la segunda lectura, te entiendo. Pero a la tercera no logro comprender porque haría falta obsequiarle una medalla a JLRZ. Yo no veo una gran habilidad en ese presidente con la comunicación, mas bien hay un enorme conjunto de medios que está en consonancia con él y nos hace parecer que tiene gran habilidad, cuando ni inglés sabe.



Sanjuanista:

a veces las ideas se me resisten ante el teclado. Si percibes confusión, será mi propia confusión. Hace mucho que abandoné la pretensión de tenerlo todo claro. Dudo y me contradigo. Y más viviendo en este país, que cada día se me antoja más inhóspito gracias a algunos.

En cuanto a ZP, le reconozco un montón de méritos (eso sí: políticos, que nada tienen que ver con los méritos sin adjetivar): nos ha conducido al peor estercolero de nuestra historia reciente sin que le aparezca una sola arruga en el traje; ha conseguido que la mayoría piense que es un hombre de estado y no un mentecato; ha arrastrado a su partido en una aventura que podría acabar con el PSOE por muchos años si le sale mal y, sin necesidad de grandes gestos autoritarios, ha laminado la supuesta disidencia interna; ha neutralizado a la oposición; tiene en sus manos el control de todas las cadenas de televisión, la cadena de radio con más audiencia y la radio nacional y la mayor parte de los periódicos, además de haber heredado de sus mayores la universidad y sus áreas de influencia; y se ha colocado la medalla de pacificador sin que ETA se haya disuelto. Si te parecen pocos méritos...

Un saludo y buena navegación con tu bitácora.

BYE BYE SPAIN

¿Qué se debe?

Fernando Savater, El País, 23-03-06

De vez en cuando nos llaman por teléfono o nos llega una carta con el jubiloso anuncio de que acaba de tocarnos un apartamento con vistas al mar: ¡enhorabuena! Naturalmente, las personas con experiencia sabemos ya que el supuesto regalo no es tal y que aceptarlo nos saldrá a la postre más caro que comprarlo de nuestro bolsillo. Siento una sensación parecida al escuchar el comunicado de ETA (es un detalle tierno que por primera vez sea una paloma, digo una mujer, quien lo lee) en el que anuncia su alto el fuego permanente. Se le viene a uno a los labios la pregunta guasona y legendaria de Josep Pla tras recibir no sé qué condecoración: "¿Qué se debe?".

Primero, aclaremos las cosas. Este alto el fuego no es una concesión graciosa de ETA, que finalmente ha comprendido lo abominable de sus crímenes, sino una conquista de la democracia española, que tras una larga lucha policial, legal y cívica, ha logrado arrinconar y desactivar el terrorismo. Es una victoria de la sociedad, pero no de toda por igual: los que han luchado son quienes no se dejaron intimidar ni persuadir por los violentos ni sus portavoces, los que han mantenido la necesidad de cumplir las leyes y de aplicar estrictamente la constitución, los que no fueron engatusados por los embelecos de la "voz del pueblo" y han defendido los derechos de la ciudadanía; es decir, los políticos que firmaron el pacto antiterrorista así como la Ley de Partidos, y no los que se opusieron a ambas cosas, los jueces como Garzón o Grande-Marlaska, y no los que les acusan de intransigencia derechista, los periodistas que tuvieron que irse de Euskadi porque no les dejaban vivir, y no los que se quedaron haciéndose los valientes porque criticaban a la Guardia Civil, quienes salieron a la calle para defender el Estatuto vasco y la Constitución, pero no quienes los denunciaron por crispar a la sociedad, etc. A cada cual lo suyo. Que ahora no se pongan medallas quienes nada han hecho en serio contra ETA: si fuera por ellos, ETA hubiera dejado las armas mucho antes, desde luego, pero por haber ganado ya la partida y no por haberla perdido, como ahora.

En segundo lugar, ETA y los nacionalistas que la apoyan (y que se apoyan en ella, no lo olvidemos) pretenden que, ya que acaba la violencia, acabe o quede entre paréntesis también todo lo demás. Mañana en Euskadi no habrá terrorismo; por tanto, admitamos que no hay tampoco instituciones democráticas, leyes ni Constitución española. Hasta nueva orden, todo debe quedar entre paréntesis. Partamos de cero, olvidemos el pasado (sobre todo los crímenes, que suelen tener desagradables secuelas penales) y convoquemos mesas de partidos o de sectas, asambleas de barrio, lo que sea con tal de dar voz en pie de igualdad a quienes han asesinado y a quienes han resistido. Hagamos un referéndum preguntando a la gente con discreción si quieren que vuelvan los de la partida de la porra con la porra en alto o se resignarán mejor a verlos en las instituciones públicas tratados como a próceres. ¿Encarcelar a Otegi o a gente de su bando? ¡Por favor, las circunstancias han cambiado, que se lo piensen los fiscales! Si Al Capone jura que su banda no asaltará más bancos, sería de mal gusto pasarnos la vida recordándole los que ya asaltó. Estamos en la última fase de la imposición mafiosa: ETA extorsiona a empresarios y a eso se le llama "impuesto revolucionario"; ahora, en nombre de la ETA ya caduca, Batasuna y tantos otros nacionalistas tratan de extorsionar al Estado de Derecho, y para llamar a eso tienen otro eufemismo: "diálogo".

No deja de asombrar la naturalidad con que hoy todos los medios de comunicación asumen tranquilamente que, claro, Batasuna es el brazo político de ETA. Ayer, decir eso mismo o defender la ilegalización de Batasuna era como ser compañero de armas del general Mola y de Tejero. ¿Cuánto tardaremos en asumir que los nacionalistas, con Ibarretxe a la cabeza, al exigir la supresión de la Ley de Partidos, la mesa petitoria al margen del Parlamento, el referéndum, etc., están solicitando para ETA las concesiones estrictamente políticas que el Gobierno se ha comprometido a No hacer y que la mínima decencia política prohíbe? O sea, que cierto nacionalismo ni sabe ni quiere desligarse de los fines de ETA, como tantas veces hemos dicho algunos despertando santas indignaciones..., y de sus métodos sólo se desligan ahora, cuando ya no dan los resultados apetecidos. Pues bien: no. Ahora es el momento de la firmeza y de la unidad constitucional. Sólo faltaría que lo que hemos defendido ante las armas, lo cediésemos ante la palabrería de quienes no tienen más remedio que renunciar a ellas. Para la pregunta "¿qué se debe?" no hay más que una respuesta: nada de nada de nada. Y el resto, que lo pidan por favor.


Arcadi Espada, Blog, 23-03-06

(I)
En algún periódico he visto, incluso, esta marcial redacción: “Eta dicta un alto el fuego”. Por lo demás todo es sumisión. Empezó hace mucho, naturalmente. Los periódicos de un Estado democrático deberían haber sido hoy especialmente cuidadosos. Eta pide una tregua. El Estado examinará la petición. Incluso con cuidado, la examinará. Et c’est tout. Por el contario: Eta declara. El lema dominante. En cualquier versión periodística Eta gana. Están los del verde. “Esperanza”, titula el más pastoril. Como si la esperanza la hubiese traído Eta. Curioso modo de tratar a los vencidos. Luego están los del negro. Eta está ganando a la democracia, y este es el primer acto. Curioso modo de tratar a los vencidos. Nunca hemos sabido hablar con los terroristas. Encarcerlarlos, desarticularlos e incluso matarlos. Sí. Pero la sumisión verbal del Estado ha sido permanente. El día grande en que Eta levanta los brazos y unos y otros, aprisa, bajándoselos.

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