El PSOE descubre Al Andalus y el PP le guiña el ojo
Traicionaron con Cataluña, pretenden recibir la absolución con Andalucía. El PSOE repita su propia historia y todos los errores del pasado: ¿cuánto tendremos que dejarnos por el camino a la hora de arreglar tanta barbaridad?
No hace falta remontarse a décadas remotas. Basta con recordar cómo reventaron las autonomías precisamente en Andalucía, cuando el malhadado estado de las autonomías era un pasteleo de los pardillos protagonistas de la transición con los nacionalistas, todavía disfrazados de corderos.
¿Cuánto tiempo tendremos que recordar que a la ciudadanía todo este asunto que llaman territorial le importa un rábano? Y precisamente es esta cuestión la que se ha convertido en el centro de la vida política y en la columna vertebral de un partido y de un gobierno que se cree legitimado para hacer lo que le venga en gana.
Pero vamos de mal en peor. Por más que el voluntarioso Javier Arenas vaya a San Telmo para que Chaves escenifique la falacia del diálogo según san Rodríguez, todo está preparado desde hace mucho tiempo en la pista de despegue de la legalización de la insolidaridad interregional.
Ni Arenas, ni Rajoy, ni todo el PP junto (en el supuesto de que hoy por hoy el PP caminara en todas las regiones hacia un mismo lugar) van a lograr que los planes de Rodríguez entren en una fase de consenso. Los socialistas han decidido que no hace falta exterminar a la oposición: basta con ignorarla y marginarla sistemáticamente.
Ante nosotros el paisaje resulta siniestro: el Gobierno empieza a parecerse a aquellos otros que antaño forzaron la Historia de España mediante golpes palaciegos.
Pero es que además los sectores del PP que rectifican lo defendido hasta ahora por Mariano Rajoy van aumentando. El líder popular ha respaldado a la dirección catalana del partido y armados con los favores del jefe, los dirigentes del PPC han decidido apoyar la política xenófoba mediática del partido que subvenciona con dinero público el porno siempre que sea en catalán. También una educación que expulsa a los castellanohablantes y una legislación comercial que los persigue.
En cuanto al PP de Madrid, el santa santorum de las esencias liberales de Génova, ¿está pasando algo insospechado? ¿Han empezado a hacer cosas raras que podrían señalar hacia un cambio de rumbo en relación con la política antiterrorista de Rodríguez?














Me parece que, en esto PP, PSOE y PRISA llegarán a un acuerdo. Lamentablemente.
Publicado por: Pau | jueves 20 de abril de 2006 a las 13:01