Nacionalismo y mundial de fútbol (2)
Con el fin del mundial de fútbol llega la hora de los finos analistas étnicos y de las hipótesis más refinadas. Tápese la nariz y lea.
Primero fueron los de a pie, la infantería de choque del nacionalismo. Frases burdas, adjetivos sonoros, estupideces varias. Ahora que el campeonato del mundo de fútbol ha concluido se abren paso los análisis de las firmas pata negra, los creadores de opinión étnica, los líderes políticos de la xenofobia identitaria.
¿Diferencia con respecto a la tropa asalariada de periodistas y demás corifeos mediáticos que les precedieron en el análisis nacionalista del mundial? ¡Ninguna!
Empecemos por Joan Puigcercós, el secretario general de ERC al que algunos promocionan para sustituir a Carod-Rovira. Puigcercós, tenido por la prensa nacionalista y por los contertulios y columnistas de las cortes étnicas nacionalistas y de izquierdas como la gran esperanza blanca del catalanismo, descubre el verdadero sentimiento que los españoles albergamos con respecto a Portugal:
- “Tras la cíclica oleada de soberbia futbolística, de tsunami de orgullo patriótico español puesto por «la roja», hemos vuelto a su punto de partida: eliminación en octavos, baño de realismo y para casa. Pero la novedad de esta edición es que el enjambre mediático del españolismo ha buscado su redención y su filón en las ligaduras que vinculaban el éxito de Portugal con su proximidad geográfica al «quilómetro cero» de la Puerta del Sol madrileña. Pero esta «solución de emergencia» no esconde el recelo con el cual gran parte de la sociedad española ha encajado el éxito futbolístico que Portugal ha logrado en los últimos años.
“Sobrevive en el imaginario colectivo español el sentimiento inconfesable de que Portugal es aquel hijo pequeño que marchó de casa sin el beneplácito de sus progenitores, que nunca creyeron que se valdría por sí solo. El síndrome Portugal es el síndrome de este pequeño país que se ha hecho grande. El síndrome Portugal es, en definitiva, el éxito del emancipado. El Mundial de Alemana no se ha escapado de los efectos de este síndrome.” Joan Puigcercós, La síndrome Portugal.
- “Menos mal que la selección española de fútbol ha sido apeada del Mundial de Alemania en el pelotón de los torpes. Cualquiera aguanta, si no, a estos no nacionalistas.” Iñigo Figuren, La selección española, eliminada.
- “En un país donde no se reconoce el derecho de sus ciudadanos a jugar con su selección, más de un deportista, para no buscarse la ruina deportiva, aceptaría jugar como mercenario en su segunda selección. La historia lo confirma, y así seguirá siendo en adelante mientras la selección española integre en sus filas a jugadores vascos y catalanes.” Carlos Rodrigo, Están en fuera de juego.
- “Los seguidores de la selección española se han ido a Alemania exactamente igual que Alfredo Landa en una de las películas -Vente a Alemania, Pepe- que definió la mayoría del cine español de los sesenta y setenta. El patriotismo español que ha sacado la cresta durante el Mundial -en las calles de Madrid y de otras ciudades, en los campos de fútbol alemanes o en la prensa y en las transmisiones en directo de las emisoras de radio- es el de siempre. Aquel que no reivindica ningún derecho individual, sino que se limita a ridiculizar y a aplastar a los colectivos que considera enemigos. La España de pandereta de Machado ha dejado paso a la del bombo, de Manolo. A la que hincha los testículos del toro que la representa para que sea más macho. Y todos aquellos que habían dado tantas lecciones de cosmopolitismo han quedado retratados en sepia como unos bárbaros nacionales y unos indigentes del progreso de los pueblos.” Vicent Sanchos, Espanya, la del bombo.
- “La vergüenza colectiva que ha ocasionado el Mundial de fútbol mientras la selección española era candidata ya es un escándalo. El cutrerío español, el fanatismo, la pandereta han existido siempre: eran la expresión de una derecha que no entiende ninguna forma de convivencia que no sea la humillación de quien no piensa igual y que se atrinchera en partidos políticos que sólo tienen apariencia democrática. Vieron en las emociones de los goles una solución unitarista, y abrieron, imprudentemente, la caja de Pandora de la derecha y vieron salir el monstruo que insulta todo lo que no sea boina y botijo, autoconvencidos de la superioridad moral de la España cañí. No me gustaría ser un buen demócrata español que ha observado en vivo y en directo que la base social del españolismo se expresa en una compulsión fanática que nada tiene que ver en Europa.” Isabel Clara Simó, El frenesí.














Lo sospechaba pero me lo acaban de confirmar con sus comentarios. Toda esta gente son una panda de memos. Al mundial se va a ver fútbol, nada más y nada menos. Los que vean o quieran ver más allá de eso, quizá deberían hacérselo mirar por un especialista. Y bueno, en todos los mundiales, siempre hay una parte de la prensa deportiva que cuando España ha jugado bien un solo partido echa las campanas al vuelo. ¿A qué tanto escándalo?
El seleccionador y los jugadores, creían en sus posibilidades, pero no han menospreciado a ningún contrario, ni han dicho una palabra más alta que otra, eso lo han hecho otros.
Y si algún fanático españolistas ha hecho determinados comentarios despectivos sobre otros nacionalistas... ¿qué esperaban? Los otros nacionalistas llevan todo el año provocando también.
El que se pica, ajos come, y lo inteligente habría sido mostrar indiferencia a esas salidas de tono, pero todos los nacionalistas, sean del color que sean, son así de sectarios
Publicado por: Remy Lebeau | lunes 10 de julio de 2006 a las 18:32
Lo cierto es que mirando solo los aspectos deportivos y sus aledaños, como la prensa del sector, no se puede negar que tanto la prensa que se harto de escribir memeces, como 'Vamos a retirar a Zidane" o "A por ellos!", como los jugadores que parece que llegaron a creerselas para luego hacer incluso peor papel que de costumbre, han hecho el ridiculo.
Lo que mas me extraña, aunque no mucho, es que a nadie asombre que un pais como España no pueda reunir un equipo minimamente presentable cuando paises mucho mas pequeños como Holanda o Portugal si lo hacen. La razon es sencilla pero incomoda: Holanda con un tercio de la poblacion española tiene mas jugadores federados. O sea, que el futbol español no es un deporte de practicantes sino de mirones, con el resultado de que los jugadores españoles no juegan papeles importantes ni siquiera en los equipos españoles, y cuando juegan juntos en la seleccion pues constituyen un equipo segundon o terceron. Tantos años de fracasos no pueden ser y no son culpa de ninguna conspiracion judeo-masonica, ni de los elementos ni de ninguna de las exclusas clasicas. Solo es culpa de tener pocos jugadores y tambien de trabajar poco y mal con ellos.
Publicado por: Otro | martes 11 de julio de 2006 a las 11:39