Educación: la batalla pendiente que provocará la derrota final
Las denuncias de Santiago Abascal a propósito de la manipulación nacionalista de la educación han escandalizado solo a los más ingenuos o a aquellos que viven en Babia.
En medio de la insensatez buenista de la transición, el Estado transfirió a las regiones la educación que inmediatamente los nacionalistas empezaron a utilizar para manipular y mentir. En sus manos, el sistema educativo ha sido en instrumento más eficaz para crear un imaginario falso, que choca con la realidad pero sirve a sus intereses. Y de paso, cuando conviene, genera odio.
El estudio realizado por el Partido Popular vasco es altamente meritorio y desde luego conviene agradecer a Abascal ese trabajo, porque entre otras cosas ha permitido ver perfectamente hasta qué punto la actual estructura territorial de nuestro país ha fracasado y precisa de una urgentísima renovación.
Pero el Partido Popular tiene que dar ahora el segundo paso. Ha de formular una propuesta clara y comprensible de reforma del sistema educativo que combata sus males endémicos: el desprecio a la excelencia, la mediocridad del igualitarismo y la absoluta carencia de rigor.
El pasado curso los populares presentaron sus propuestas educativas. En lo que concierne a la manipulación nacionalista, el PP subrayaba entonces la necesidad de igualar las horas lectivas dedicadas a las asignaturas específicas de cada autonomía con las destinadas a las asignaturas comunes a todos.
Asignaturas únicas, porcentajes de materias similares, a este paso hablaremos también en la educación de paridad: mismo número de asignaturas "nacionales" que de asignaturas secesionistas. En todo caso la música educativa del PP sonaba bien… aunque le faltaban notas.
La oposición anunció que en las autonomías donde gobiernan combatirían la ley mal llamada de educación a base de mantener la enseñanza común de determinadas materias, pero con posterioridad a ese anuncio no hemos conocido un solo dato concreto con respecto a la aplicación de esa medida. No sabemos de qué materias se trata, en qué porcentajes son comunes, qué proporción de localismo permanece en los planes de estudio de cada autonomía, etc.
La causa principal que permite a los nacionalistas seguir gobernando y aun extender su poder por medio del adoctrinamiento no se puede combatir solamente a base de compartir materias.
El adoctrinamiento por medio de la educación aparece gracias a factores diversos. También en autonomías gobernadas por el PP. Por ejemplo, a menudo, se utilizan libros de texto de las mismas editoriales y muchas veces de los mismos autores que los utilizados en autonomías con conductas identitarias compulsivas. Es cierto que existen elementos correctores de los abusos y las mentiras en los libros de texto, pero se han demostrado ineficaces.
Otro factor a tener en cuenta es que los servicios de inspección estén en manos de las autonomías. Asimismo se recurre a sistemas de selección de los profesionales de la enseñanza que están en manos de entidades permeables al nacionalismo. Y se procede a la selección de profesores y maestros utilizando baremos que privilegian elementos como el lugar de nacimiento o la lengua regional cooficial.
Cualquier profesional de la enseñanza podría añadir muchos más (y mejores) ejemplos. Así pues, la putrefacción de nuestro sistema educativo y su instrumentalización por parte de los nacionalismos no se agota en las asignaturas comunes. Es necesaria una acción mucho más decidida para:
- Convertir la Educación en materia no transferible y de competencia únicamente estatal.
- Reducir los contenidos localistas a la mínima expresión. No tiene sentido ni el menor valor académico que los niños se conviertan en eruditos de las 10 hectáreas que rodean su casa.
- Potenciar, ampliar y prestigiar las Humanidades y elevar las exigencias académicas de quienes se dedican a la enseñanza. Más horas lectivas, contenidos iguales para todos e impartidos por profesores mejor preparados que hayan superado por pruebas comunes, objetivas y rigurosas.
- Sistemas de inspección rigurosos, frecuentes y dependientes únicamente del Ministerio de Educación y procedimientos correctivos inmediatos y eficaces.
- Fin de los porcentajes. No se pueden establecer cuotas para determinados contenidos comunes. La enseñanza debe ser un todo y tiene que ser igual en todas partes.
El Estado debe recuperar todas las competencias en materia educativa de manera urgente si queremos evitar el progresivo deterioro de nuestra convivencia. Es el único procedimiento eficaz, junto a la reforma de la ley electoral, para combatir los elementos disgregadores que están conduciendo a un progresivo enfrentamiento entre ciudadanos y regiones.
- España se cae de los libros de texto vascos.
- “Una circular de la Consejería de Educación, controlada por el PSC, insta a los profesores a dedicar al catalán las horas que, en tiempos de ERC, podían darse en castellano” (La Generalitat reduce todavía más la enseñanza del castellano en Cataluña €).
- La Xunta envía circulares a los colegios con indicaciones expresas para que impongan el gallego y afinen su política lingüística.














Es un disparate que los criterios educativos no estén unificados en toda España.
Publicado por: El Cerrajero | jueves 7 de septiembre de 2006 a las 20:36