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martes 7 de noviembre de 2006

Cuando el asesino (y el presidente del Gobierno) convierte a las víctimas en el obstáculo

“La aplicación retroactiva de la cadena perpetua; la eliminación de toda política de redención de penas; el mantenimiento ilegal de la dispersión; la cruel utilización del sufrimiento como en el caso del huelguista de hambre Iñaki de Juana…”


Se han celebrado en el Palacio Miramar de San Sebastián unas “jornadas sobre no violencia activa”, en las que se proponían testimonios de víctimas de la violencia que estuvieran dispuestas a “hacerse amigos” de sus torturadores. ¿Hace falta remarcar que entre esas víctimas no figuraba ninguna de ETA?


Desde diversos sectores políticos (en ocasiones camuflados de “sociedad civil”) y encabezados por el mismísimo Gobierno de la nación, se viene organizando una campaña para presentar a las víctimas de ETA como el gran obstáculo para el fin de terrorismo nacionalista en España.


Unas veces desde el PSOE o desde Moncloa, otras desde instancias vinculadas íntimamente a los nacionalistas etarras, otras desde sectores de difícil calificación (¿ingenuos compulsivos? ¿Compañeros de viaje? ¿Tontos útiles? ¿Tontos interesados?), se manipula el papel y la actuación de las víctimas de esta triste historia, se las relaciona con comportamientos negativos, insolidarios y aun intolerantes, o se habla de ellas en contextos de los que se deducen connotaciones negativas.


Cuando Rodríguez suelta en Montevideo que el cambio climático provoca más muertos que el terrorismo no está haciendo ninguna comparación, ni trata de situar con exactitud la gravedad del problema medioambiental. Por el contrario, intenta minimizar la existencia del terrorismo nacionalista. Algo que, por otra parte, él y los suyos llevan haciendo desde hace años.


Y es que solo manipulando la imagen de las víctimas para transmitir que son los malos de la película, los reaccionarios fachas manipulados, o los intolerantes que no quieren el fin del terrorismo nacionalista, solo logrando eso el Gobierno y los partidos étnicos que le apoyan podrán neutralizar el único movimiento de rebeldía cívica de importancia y con implantación nacional que queda en España.


Los fines del Gobierno y del PSOE se unen de este modo a los de ETA-Batasuna y su entorno en una alianza tácita que avergüenza a los militantes honrados que quedan en la izquierda española. Y al carro de este siniestro carnaval pretenden sumarse instancias impensables: atención a los apoyos que el “proceso de paz” obtendrá en el País Vasco en los próximos días.


Las jornadas a que se hacía mención al principio se inscriben en esta línea de manipulación de las víctimas. En ellas se han propuesto “talleres” como el que tenía por lema Haciendo amigo del enemigo, o intervenciones a dúo como la del familiar de una víctima del IRA y su asesino, una pareja que recorre el mundo exhibiendo una suerte de reconciliación prêt à porter. “Ambos relataron el camino que han recorrido para «hacerse amigo del enemigo»”, cuenta Gara, empeñado, como todo el nacionalismo hispano, en asimilar Irlanda con España.


Las víctimas del terrorismo nacionalista (que jamás han tenido nada que ver con lo que ha sucedido en Irlanda) nunca se han tomado la justicia por su mano. Tampoco ha habido una respuesta violenta por su parte contra sus asesinos. Tan solo una apelación constante a la Justicia. No niegan el derecho del Estado a intentar acabar con el terror por medio de negociaciones y diálogos. Su único pero a ese procedimiento es muy sencillo y no parece demasiado difícil de entender: se llama ley. Porque no cabe en cabeza alguna dotada de una mínima dosis de entendimiento que dejar de asesinar tenga premio.


En España los asesinos no están dispuestos a pedir perdón, no quieren renunciar a su pasado, no manifiestan voluntad alguna de abandonar a la organización armada del terrorismo nacionalista, no condenan la violencia, no aceptan la ley, ni la Justicia, no muestran arrepentimiento, no rectifican su conducta.


Pero ahora exigen, de la mano de Rodríguez y de los partidos de izquierda y nacionalistas, que los familiares de sus víctimas caminen a su lado, que los comprendan, que acepten de buen grado que los criminales se conviertan en ciudadanos modelo, que salgan de las cárceles para recibir subvenciones y homenajes. Y si no lo hacen así, los familiares de las víctimas son presentados como insolidarios, antisociales, belicosos e indeseables.


Bastaría con un gesto por parte de los nacionalistas para que esta situación cambiara. Bastaría que ETA-Batasuna anunciara simplemente su renuncia a continuar como organización armada y pidiera perdón a la sociedad española y en especial a las 1.000 víctimas que ha dejado por el camino. Bastaría que mostrara público arrepentimiento y entregara las armas para que la actitud de las víctimas cambiara. No lo harían sin dolor, pero reaccionarían positivamente.


Y mientras eso no suceda, las víctimas y una inmensa mayoría de los ciudadanos españoles en todas las regiones seguiremos pensando que no puede haber final para el terrorismo nacionalista sin que previamente haya justicia.


El Gobierno, haciendo oídos sordos a la fuerza de la razón, prosigue su humillante “proceso de paz” construido a base de renuncias y de mentir a los ciudadanos una y otra vez. La democracia española jamás había conocido una presidencia tan cargada de falsedades, ocultaciones y manipulación.


Y estos son los mimbres con los que el PSOE y el Gobierno tejen la cesta de su “paz”, estas son las gentes con las que se sientan, este es uno de los precios que los asesinos exigen y que nuestro Gobierno está dispuesto a pagar, los presos, cuya realidad venden de este modo los interlocutores de Rodríguez:


“La aplicación retroactiva de la cadena perpetua; la eliminación de toda política de redención de penas; el mantenimiento ilegal de la dispersión; la cruel utilización del sufrimiento como en el caso del huelguista de hambre Iñaki de Juana, a quien piensan aplicar la tortura de la alimentación forzosa para quebrar su voluntad, y lo simbólico de su denuncia; la insistencia en una política mediática de odio y venganza, vehiculizada a través de ciertas asociaciones de víctimas como la sobredimensionada AVT; el endurecimiento de las condiciones de vida en las prisiones; la pervivencia de la táctica de demonización, criminalización y animalización de los encarcelados vascos para deslegitimar las características políticas de su lucha y eludir así la responsabilidad histórica que los partidos tienen en la prolongación de un pasado traumático; la reinterpretación «a la carta» de la ley, convirtiendo lo previamente ilegal en legal en función de los intereses y/o las presiones políticas del momento; la utilización sistemática de la represión y la violencia estatales, lastrando así preocupantemente el proceso con paralizantes cargas de profundidad; la potenciación de la legislación antiterrorista, de la Ley de Partidos y de la Audiencia Nacional, continuación clara de las leyes y aparatos de emergencia franquistas...


“La excepcionalidad convertida en regla y extendida hasta límites impensables en una supuesta «democracia constitucional» dirigida por ¡los socialistas! Y ello con el objetivo, entre otros, de humillar y aniquilar a unos prisioneros, el carácter político de cuya larga lucha el partido en el poder sin embargo reconoce desde el momento en que se apunta a un proceso de resolución del conflicto.” Alizia Stürtze, Los presos políticos, ¿rehenes del Estado?


El próximo día 25, las víctimas llaman a una nueva movilización:

"Desde que ETA-Batasuna declarara una tregua trampa el pasado 22 de marzo, con vigor desde el día 24 del mismo mes, el Gobierno no ha dejado de ceder de manera continuada ante las exigencias de los terroristas. Han sido ocho meses de continuas claudicaciones frente al chantaje de los asesinos, jalonadas de evidentes desprecios a las víctimas del terrorismo.


"El vaso, colmado ya hace tiempo, sigue rebosando. La próxima reforma del Código Penal, que está pasando casi inadvertida, va a suponer una gravísima irresponsabilidad, podría dejar en entredicho al Estado de Derecho y supondría un desprecio más al sufrimiento y a la dignidad de las víctimas.


"Con esta reforma, el Gobierno quiere rebajar las condenas impuestas a los asesinos de ETA y pretende librar de sus penas a los terroristas que aún están en la calle. Como ha recordado el Consejo General
del Poder Judicial, los nuevos criterios para la prescripción de los delitos en los casos de delincuencia organizada, podrán provocar “inadmisibles situaciones de impunidad difícilmente asumibles para la sociedad”.


"Las víctimas y toda la sociedad española quieren que termine el terrorismo, pero los asesinos no han pedido perdón, no se han arrepentido, no han abandonado las armas, continúan con sus amenazas, siembran el miedo en las calles y actúan como un partido político legal. No se puede ignorar el
clamor de las víctimas: que se reconozca y no se olvide su sacrificio en defensa de la libertad y la democracia, que se respete y preserve su dignidad; y que se logre el cumplimiento íntegro de las penas y la aplicación sin miramientos de las leyes vigentes.


"Ante el afán del Gobierno de ocultar y silenciar a todos aquellos que dejan en evidencia su proceso de rendición, desde la AVT pedimos que todos los ciudadanos de bien, las víctimas, los colectivos y organizaciones ciudadanas, hagan suya esta manifestación, la fomenten y difundan. A todos ellos les esperamos en Madrid, para que sean también protagonistas y constructores de la Rebelión Cívica, el próximo día 25 de noviembre, sábado, a las 17:00 horas." (Asociación de Víctimas del Terrorismo)

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Listados abajo están los enlaces de los weblogs que le referencian Cuando el asesino (y el presidente del Gobierno) convierte a las víctimas en el obstáculo :

Comentarios

El día 25 a las 17:00 nos vemos.
Faltaría más.

Dia a dia los miembros, colaboradores y simpatizantes de la mafia ETA Batasuna se muestran más seguros de conseguir la independencia en un futuro próximo. El PNV comparte ese entusiasmo. Estas expectativas deben ser abortadas por el Gobierno ahora porque si se continúa esta dinámica cada vez será más traumático el restablecimiento del orden constitucional en vascongadas. Puede llegar el momento en que solo se pueda hacer frente a la situación con la intervención del Ejército, caso límite que contempla la Constitución vigente.

Es normal que la AVT se manifieste ya que en caso de que esto llegue a buen puerto no van a tener de que comer.Solo les falta pedir un convenio justo ya que parece que se ha convertido en una forma de trabajo.

Es normal que la AVT se manifieste ya que en caso de que esto llegue a buen puerto no van a tener de que comer.Solo les falta pedir un convenio justo ya que parece que se ha convertido en una forma de trabajo.

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