Antaño era la raza, hoy es la lengua, pero los usos de los nacionalismos no han cambiado: siguen basándose en la discriminación étnica.
Animados por la politica de debilidad del gobierno Rodríguez, los nacionalismos españoles trasladan la guerra lingüística que sostienen contra el castellano (o español) a América.
El gobierno regional vasco anda promocionando por allí los mecanismos que utiliza para imponer la lengua cooficial y marginar el castellano. La pretensión es que las autoridades de los países visitados imiten sus digamos "enseñanzas" y recuperen las lenguas indígenas frente a la lengua común.
Es bien curioso el veraneo de los dirigentes españoles de la izquierda y de los nacionalismos. Lo dedican a cruzar el Atlántico para decirles a los americanos cómo deben tratar a sus mujeres (María Teresa Fernández de la Vega) y qué lengua deben hablar. Tal vez nos encontremos frente a una nueva forma de hacer política exterior. ¿Podríamos denominarla "colonialismo progresista"? (El Gobierno vasco viaja a la Isla de Pascua para impulsar el uso de las lenguas indígenas)
