
Más nerviosos que nunca, los nacionalistas catalanes llegan a su fiesta “nacional” en plena carrera por ver quién de ellos tiene el capirote más largo.
La celebración catalanista del 11 de septiembre, fecha que los nacionalistas denominan "diada nacional de Catalunya", es una conmemoración de carácter étnico basada en mentiras.
- "En España las razas diversas que la poblaron todavía no se han fundido, al contrario, el desarrollo histórico las ha llevado a aumentar sus diferencias.” Valentí Almirall, Lo catalanisme.
- “Ninguna lengua moderna del mundo sobrevive si no es impuesta, incluido el castellano, cuya imposición no parece generar el menor asomo de rechazo.” Isabel Clara Simó (Avui, 12.8.06)
- “La transformación de la civilización latina en civilización catalana es un hecho que por sí solo, sin necesidad de ningún otro, demuestra la existencia del espíritu nacional catalán.” E. Prat de la Riba, La nacionalitat catalana.
- “Europa, querer ser europeos, ha sido para los catalanes ideológica y emocionalmente nacionales, la manera de huir de España. ¿Acaso nosotros no somos hijos de Carlomagno, como los franceses, los alemanes y lo italianos del norte, y ellos no?” Joan F. Mira (El Temps, 20.2.07)
- “No sé de ningún pueblo, más que el castellano, que haya presumido tanto de una cualidad que no tiene [la hidalguía]. Otros podrían hacerlo con más fundamento: Cataluña, por ejemplo, donde las luchas políticas nunca han tenido exclusivamente móviles materiales.” E. Prat de la Riba, La nacionalitat catalana.
- “Cuando hablamos de financiación no hablamos de dinero, hablamos de nación.” Joan Oliver (Avui, 18.5.05)
- "Tenemos derechos históricos y vienen de lejos y, como los papeles de Salamanca, fueron arrancados por la fuerza de las armas, con una violencia y un ensañamiento nunca vistos. Los hechos despiadados del 1939 y el 1714 son perfectamente asimilables. Querían reducir a ceniza a la nación catalana.” Joan Corner (Avui, 21.9.05)
- “Tanto como exageramos la apología de lo que era nuestro, rebajamos y despreciamos todo lo que era castellano, a diestro y siniestro, sin medida.” E. Prat de la Riba, La nacionalitat catalana.
- “Es preciso que la distancia entre los nombres de España y Catalunya no sea solo de identidad. Que la distancia sea racional, política, institucional.” Jordi Graupera i Carcía-Milà (Avui, 16.5.05)
- “El Barça más que un club, Montserrat más que una montaña, el Palau de la Música Catalana más que un auditorio, La Caixa más que una entidad de ahorro.” J.L. Carod-Rovira (Avui, 18.5.05)
Otro año celebrando mentiras. La “diada” del tercer año de legislatura zapatera se va a celebrar entre histéricos gritos deportivo-patrióticos y proclamaciones de referendos de autodeterminación que nunca se celebrarán. Y lo saben. Lo saben quienes los proponen. Lo saben todos los dirigentes del etnicismo catalán. De ahí la histeria.
Cargados con sus políticas racistas, basadas en los sistemas de control étnico-lingüístico de la ciudadanía a través del sistema educativo y de leyes dignas de los mejores tiempos de Mississippi, arrastrando el fracaso de su gestión, colapsada la economía etnicista que han venido aplicando durante los últimos treinta años, los nacionalistas catalanes se aprestan a celebrar su fiesta “nacional”.
Una fiesta basada en las más torpes mentiras, en la manipulación histórica más desvergonzada. Una fiesta que nada tiene que ver con los catalanes. Porque es la fiesta de los etnicistas. De los que se creen una nación. De los que tienen mentalidad de pueblo elegido.
“Diada nacional de Catalunya”. La conmemoración de los xenófobos. De los insolidarios. De los que confunden la razón con el sentimiento y encima pretenden convertirlo en ley. La conmemoración de los chantajistas, de los amigos del terrorismo, nacionalista al fin, con quien comparten medios y al que cada día se acercan un poco más:
“Da la sensación de que topamos con la roca de un verdadero tabú, las esencias acomplejadas del sujeto castigado que expresa su impotencia abjurando de recorrer a los mismos esquemas violentos que han ejercido sobre él.
“El pacifismo radical en el cual estamos instalados nos inhabilita para desarrollar el mínimo pensamiento estratégico con los atributos de defensa de la comunidad imprescindibles que caracterizan una lógica estatal o de una comunidad que aspire a convertirse en un Estado” (Hèctor López Bofill, Els orígens del pacifisme. Avui, 27.8.07)
“Diada nacional de Catalunya”. Montaje para ignorantes, tal vez bien intencionados, pero ignorantes al fin. Festín etnicista de resentidos y acomplejados, adoradores del victimismo, incapaces de asumir una sola responsabilidad.
“Diada nacional de Catalunya”. Una sociedad en permanente exaltación adolescente. Histeria de ku klux klan. Reducto franquista. La última herencia del dictador: el terrorismo y el nacionalismo, oxímoron que reúne lo peor de nuestro pasado y lo muestra, impúdico, en cada una de las manifestaciones de los nacionalistas, ese aquelarre formado en Cataluña por Convergentes, republicanos, democristianos de Unió que ahora se rasgan cínicos las vestiduras, comunistas de iU, verdes del mismo establo, y socialistas cada día más étnicos. Más traidores.
“Diada nacional de Catalunya”. Nada hay más parecido en la España de hoy a los fastos del general Franco que esta conmemoración. Salvando los festejos equivalentes del nacionalismo vasco y del gallego.










