Loor al líder. Los racistas vascos ya tienen nuevo conducator.
Cuando la prensa dócil entona el panegírico, es señal inequívoca de que el líder ya ha sido elegido. Es el procedimiento habitual en los sistemas con vocación totalitaria: se exalta al personaje y luego, fingiendo una sobrevenida aclamación, se le corona.
A ese método se recurría en la Unión Soviética. La prensa empezaba a exaltar las virtudes de uno de los jerifaltes del PCUS e inmediatamente los analistas occidentales deducían que se le iba a nombrar alto dignatario de manera inminente. Los hechos nunca contradijeron esta tradición. Tampoco en la España de Franco.
Ahora otro sistema político con características de "movimiento", como los anteriores, el nacionalismo en su modalidad vasca, se apresta a reproducir tan añeja costumbre. Tras la purga de Imaz, el PNV inicia un proceso de elección de sucesor que finge ser más o menos democrático. Pero el órgano oficial del partido publicaba esta mañana la exaltación de rigor de uno de los dirigentes, Iñigo Urkullu, por lo que cabe deducir que habemus nuevo líder jeltzale, que quiere decir defensor de la muy hiper moderna y macro progresista formulación decimonónica de "Dios y Viejas Leyes", que constituye el rasgo esencial del PNV.
La loa, escrita muy al estilo soviético (el nacionalismo no es marxista pero ambas corrientes, junto a la otra ideología-movimiento nacida en el siglo XIX, el racismo, tienen importantes rasgos comunes), ensalza los detalles privados y la trayectoria patriótica del nuevo gran timonel del etnicismo vasco de acuerdo con el característico estilo, entre monjil y pueblerino, que caracteriza a semejante formación política. Quienes no vivieron los años de la guerra fría y las peculiares formas de expresión del "socialismo real", no deberían perderse la lectura completa del panegírico, que por supuesto se titula "Partido, partido y partido" (Duce, Duce, Duce!, ¡Franco, Franco, Franco!). Bocato di cardinale:
"Es de Enkarterriak y de Mungia, pueblo materno donde pasó la infancia. Allí aprendió el euskera que ahora domina. También despunta con el txistu. Sus amigos dicen que su nivel es tan alto que podría ofrecer conciertos. Formó parte del grupo de danzas de Alonsotegi. Y contribuyó al ascenso del Larramendi a Primera Juvenil.
"Siempre ha sido una persona inquieta, con vocación de servicio. Quizá por eso ingresó en el seminario. Los curas quisieron ficharle pero él no lo tuvo claro. Vivió un tiempo en el seminario de Derio, donde impartió clases de música. La política pudo con todo. Se afilió al PNV de chaval." (Partido, partido y partido)
