Desde las costumbres privadas hasta el ocio, pasando por la bebida o la cultura, todo se ha convertido en elemento definidor del nacionalismo, o de uno de sus efectos colaterales: la disyuntiva entre lo progre y lo reaccionario.
En la presentación en Madrid de UPD, Albert Boadella expuso a los presentes una "pequeña lista de mis dudas más domésticas":
"Me encantan los pasodobles. ¿Esto es música de derechas o izquierdas? Llevo treinta y dos años siendo fiel a una sola mujer. ¿Moral de la derecha, de la izquierda o del centro derecha? No me gusta ni Tàpies, ni Miró, ni Ferran Adrià. ¿Criterio artístico ultra derechista o de centro?
"Adoro el champagne y detesto el cava. ¿Gustos de la derecha o de centro izquierda? Estoy encantado de que existan cuantos más ricos mejor. Así tengo mayores posibilidades de alcanzar un día un status semejante. ¿Complejo de centro derecha o de centro izquierda? Desde que fui monaguillo, cada noche antes de acostarme rezo un padrenuestro en latín. ¿Tendencia sospechosa a la derecha o a la ultra derecha?
"Pienso que los toros son el único arte completo que existe hoy en el mundo occidental. ¿Espectáculo de derechas o de izquierdas? Creo que los débiles, por el hecho de serlo, no siempre tienen la razón. ¿Convicción de derechas o de derechas? La existencia de fuerzas intangibles o divinas me parece un buen tema para polemizar, pero no es un tema de Estado. ¿Pensar así es de centro izquierda o de izquierdas?
"Naturalmente que estoy por la igualdad de oportunidades, pero ante todo creo en el mérito y en la selección: el que no vale, a la cola o a la puta calle. ¿Derecha, izquierda, centro? Estoy convencido que detrás del medio ambiente, el calentamiento global y las ONG, se ha instalado la banda de aprovechados más numerosa de los tiempos modernos. ¿Dudas de centro izquierda o derecha?
"Por último, no siento ningún complejo en decir ¡Viva España! ¿Qué soy? ¿Un derechista o un fascista?"










