El Gobierno socialista ha hecho públicas claramente sus intenciones finales con respecto al futuro del Valle de los Caídos. El Ejecutivo del PSOE se dispone a desmantelar el lugar ante la pasividad de alguno de los sectores implicados y perjudicados en este asunto.
El propio Gobierno reconoce sus intenciones incluso en el Boletín Oficial del Estado de fecha 28 de mayo de 2011. El “Acuerdo de Consejo de Ministros por el que se crea la Comisión de Expertos para el Futuro del Valle de los Caídos”, recogido en el BOE, establece las líneas básicas por las que transcurrirá la fase final de este proceso de destrucción de los hechos históricos.
Para ello el Gobierno se propone aplicar la Ley de Memoria Histórica y utilizar el instrumento de un comité de expertos, procedimiento habitual del PSOE cuando busca cobertura para llevar a cabo excesos legislativos.
El comité de expertos sigue la tónica de sectarismo sin disimulo adoptada por el PSOE cuantas veces ha recurrido a esta estratagema. Su composición deja pocas dudas con respecto al objetivo que se persigue. Los ciudadanos podríamos ahorrarnos el dinero que va a costar.
En cuanto a la aplicación de la Ley de Memoria Histórica, el PSOE y su Gobierno sustentan sobre tres pilares la destrucción del Valle de los Caídos:
1. Centro Cívico Progresista
La operación de aniquilación del Valle de los Caídos responde al espíritu de revanchismo y venganza que el PSOE y sus socios parlamentarios han instalado en la sociedad española. La izquierda quiere levantarse un monumento a sí misma en pleno centro del Valle de los Caídos. Pretende así un espejismo: cobrarse en el paisaje la derrota de 1975, cuando tras la muerte de Franco fracasó en su intento de ruptura.
No hay motivos objetivos para tocar una sola piedra del Valle, como no los habría para derribar la Karl-Marx-Allee con el argumento de que fue construida por el régimen comunista que tiranizó a los berlineses durante la guerra fría. Sin embargo la razón no cuenta cuando se trata de manipularla: en lugar de Valle de los Caídos, el PSOE quiere un centro cívico:
“La explanada y los edificios donde en la actualidad se encuentra el Centro de Estudios Sociales ofrecen posibilidades para crear un espacio cívico compartido por la sociedad española, un lugar de afirmación de la convivencia, la democracia y los derechos humanos, a la vez que de rechazo de la violencia, la guerra y las dictaduras.”
2. Exhumaciones
El Informe forense titulado Viabilidad de identificación en el enterramiento del Valle de los Caídos, realizado por el propio Gobierno socialista en febrero de 2011, sostiene que no es posible identificar los restos depositados en este lugar. Sin embargo el BOE dictamina lo contrario:
“Las demandas particulares que solicitan la exhumación de los restos de sus familiares han de ser evaluadas (…) Deben examinarse de manera particular los miles de restos de personas no identificadas”.
3. "Nueva conciencia"
El Gobierno del PSOE se propone crear un nuevo paisaje que tergiverse el significado del lugar y altere los hechos históricos. El significado y la aplicación práctica de la expresión “nueva conciencia cultural de la memoria”, que aparece en el BOE, permite esperar cualquier cosa en este sentido:
“Una primera línea de actuación debe establecerse desde un principio de dignificación y de memoria cívica de las víctimas de la Guerra Civil y de la represión posterior que allí yacen. Ello requerirá propuestas escultóricas y arquitectónicas de honra funeraria, de acuerdo con la nueva conciencia cultural de una memoria enraizada en la singularidad y la dignidad de cada persona individualmente considerada.”
“La cuestión global de la conservación arquitectónica, así como del entorno natural, y las medidas de seguridad del conjunto monumental también deben ser objeto de reflexión y propuestas.”
Solo 1000 presos políticos trabajaron en la construcción del Valle de los Caídos durante los casi 20 años que duró, y solo 14 de ellos murieron en accidente de trabajo. A todos se les ofrecía la posibilidad de vivir en el lugar con sus familias, opción que la mayoría aceptó, y redimían entre dos y seis días de condena por cada día de trabajo. Estos presos gozaban de las mismas condiciones económicas y laborales que cualquier otro trabajador, a diferencia de los presos que seguían en las cárceles
Sin embargo al Gobierno del PSOE prefiere contar otra historia y para ello recurre a una fuente sorprendente, que reseña en el BOE:
“Es preciso hacer pedagogía sobre el lugar y su significado histórico. Un ejemplo de ello es la Recomendación 1736 (2006) de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa para que en el Valle de los Caídos se explique cómo fue éste construido por prisioneros republicanos.”
En noviembre de 2010 el Gobierno del PSOE, de la mano de Alfredo Pérez Rubalcaba, ordenó el cierre de la Basílica pontificia de la Santa Cruz. La primera Misa tras la clausura del templo se llevó a cabo a la intemperie. La nieve no impidió que en la explanada frente a la Basílica cerrada se congregaran miles de personas.
En su homilía, Fray Santiago Cantera dijo:
“Es preferible una Iglesia mártir −y recordemos que la palabra mártir significa “testigo”− que una Iglesia connivente con el mal por temor a perder un bienestar temporal.” (Homilía de Fray Santiago Cantera, OSB)
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Acuerdo de Consejo de Ministros por el que se crea la Comisión de Expertos para el Futuro del Valle de los Caídos Descargar BOE-A-2011-9320
