La libertad de llamarte como quieras
Aquel día no descubrí lo que significa ser español, pero descubrí que no valía la pena ser catalán de aquella manera, no si para serlo era precisa una imposición. Sucedió en la redacción barcelonesa de El Periódico cuando estrenábamos los 80. (Publicado por Luis G. B.)
Un día, de pronto, sin previo aviso, mi nombre de pila apareció en catalán. Siempre he firmado en castellano aunque sea catalán. Luis G. B. Pero un buen día, al pie del reportaje, alguien había puesto Lluis G. B.
Hable con el jefe de sección, que años después sería director del Avui. Por aquel entonces todavía podías hablar en voz alta de estas cosas.
- ¿Por qué Lluis y no Luis?
No pudo ofrecerme la menor explicación. Tampoco pareció darle importancia. Se encogió de hombros.
- No es para tanto, no sé por qué te pones así, qué más te da.
- Ya, pero es que yo me llamo Luis, no Lluis.
En aquellos tiempos no había ordenadores. No al menos en las redacciones de los periódicos. De modo que cuando entregué el siguiente reportaje anoté en el margen con un grueso rotulador rojo:
“Mi nombre es Luis. No es un error, siempre he firmado Luis. Déjalo así, no lo cambies.”
Y añadí el número de mi teléfono en la redacción. Pero la historia se repitió. No lograba entenderlo, pero sobre todo no podía soportar la idea de que alguien decidiera, de manera unilateral, cambiarme el nombre. Hablé con más jefes. En Zeta siempre ha habido muchos jefes, de modo que tenía donde elegir. Terminé en el despacho del subdirector. Pero nadie supo explicarme el motivo por el cual de pronto había sido bautizado por el abad de Montserrat.
Lo comenté con los compañeros. Al cabo de unos días, mientras seguía el sistemático cambio de firma, uno de ellos se acercó con el periódico:
- ¿No te has fijado? –me dijo mientras pasaba las páginas-. Ya no hay ningún nombre español. Nos lo han cambiado a todos. En El Periódico ya solo trabajan catalanes de toda la vida. ¿Qué te pasa, Luis? -Luis, dijo-, ¿no eres catalán? ¿Entonces por qué vas a firmar en español?
Así que ser catalán era eso. Enseguida aprendí que ser español no tenía nada que ver con nombres, pegatinas, carteles y demás formas de colgarse una identidad que, para creerse real, necesita imponer.
Lo que perdí aquel día fue algo tan aparentemente trivial como la libertad para llamarme como me diera la gana. Pero no hubo más pérdidas. Me pregunté qué clase de libertad de conciencia podía esperar cuando ni siquiera me dejaban elegir el nombre, y la respuesta me condujo a marcharme de Cataluña.
Jordi Pujol iniciaba su mandato.
Buenos dias a todos,
La primera vez que aprendi que era espanol, no que me senti espanol, fue a los 5 anos;
Pues yo naci en francia de padres emigrantes espanoles (uno de galicia y otro de andalucia)
Estaba en clase hablando de ya no se que con mi mejor amigo y se presento un grupo de ninos que empezo a decirme que yo era extranjero y espanol; diciendo que yo era diferente de ellos y no me acuerdo que otras cosas mas.
La verdad es que yo ni sabia que era un espanol. claro sabia que yo entendia otra lengua que el frances, pero no la hablaba y tampoco me hacia tantas preguntas por aquel entonces.
Fue por la noche que les pregunte a mis padres, al cenar, que significaba exactamente ser espanol.
Entonces me explicaron que eramos extranjeros, pues entonces yo no era todavia legalmente frances.
Creo que, pensando en ello hoy en dia, este evento contribuo a la formacion de mi sentimiento de ser espanol; sin embargo tambien hoy en dia me doy cuenta que no soy espanol como una persona que haya nacido en espana. pues al fin y al cabo mi manera de pensar es mas francesa que espanola, al igual que mi manera de relacionarme con la gente.
De la misma manera, no soy frances como un frances de padres franceses ya que buena parte de mi educacion fue de caracter espanol, ya que mis padres son espanoles y que la mayoria de sus amigos en francia, por lo menos hasta hace poco, cuando empezo la ola de retorno de los espanoles de su generacion hacia espana, lo son tambien.
Mi manera de sentirme espanol se conformo mas por oposicion acerca de algunas actitudes o reflexiones que me hicieron algunos franceses de "cepa", como se dice, al lo largo de mi vida. paralelamente, mi identidad francesa se formo al contacto de los espanoles durante las vacaciones o durante los anos que pase en espana estudiando del 2000 al 2005.
Supongo que sera igual para los hijos de inmigrantes en espana, aunque puede que sea todavia pronto par hablar de ello.
Luego, mi impresion de ser espanol se formo al contacto de los otros hijos de emigrantes, ya sean espanoles, portugueses, togoleses o de cualquier otro origen.
Lo determinante para identificarme a espana siempre ha sido la lengua de manera preponderante pero tambien las costumbres alimentarias (tortilla, gazpacho, puchero, empanadillas, polvorones, tapas ...)y algunos eventos (juegos olimpicos del 92, feria de sevilla, el "tur de francia", rolland garros ...)
Al fin y al cabo lo que no sigo entiendo muy bien es la oposicion y el caulado que pueden llegar a tener los regionalismos en territorio espanol.
Regionalismos hay en todos los paises, eso si, y lenguas regionales tambien. pero creo que la importancia politica y la relacion de poder que tien que conllevar tal tipo de cuestiones es muy exagerada en espana.
claro que esto es una vision muy subjetiva tb.
Me explico : hasta los 17 anos no tuve porque darme cuenta de lo sensible que podia tener este tema en espana.
La razon es simple. yo sabia que habia regionalismos en espana, con los estereotipos que conllevan, y lenguas regionales (pues siempre vi a los tebeos en valenciano, menos espinete claro :°)
Fue en francia que estuve confrontado por primera vez a una oposicion de regionalismos. en mi clase habia dos otros hijos de emigrantes, uno de origen basco y otro de origen asturiano y extremeno pero que solia veranear en su casa de barcelona.
Un dia estabamos hablando en clase de espanol (para franceses como 2a lengua) y el chico de origen basco nos senalo en una exposicion que en espana existian otras lenguas que el castellano (o espanol, como quieran) y entonces el otro le fue a ver a final de clase, le dijo no se que, y se disputieron.
Todo partio del hecho que en francia, y supongo que en los otros paises sera igual, se supone que todos los espanoles bailamos flamenco, sabemos tocar la guitarra, y estamos siempre de charanga (con un largo ...)
Yo me encontraba con ellos y fue entonces que me di cuenta que pasaba realmente algo, que se trataba de algo que se me habia escapado durante anos.
No se olviden que en francia se es frances antes que de marsella o de paris u otra parte, y que por tanto cuando uno nace alli tiende a aplicar el mismo razonamiento, por automatismo (inconciente para mi), cuando esta en el extrajero.
Los mas raro de esta historia es que al fin y al cabo si no hablaban de este tema, estos dos se llevaban de puta madre.
Todo Esto Para Llegar A Esta Opinion De Que La Diferencias Existentes Entre Un Gallego, Un Andaluz, Un Basco, Un Catalan, Para Mi, No Son Tan Grandes Como Se Suelen Decir Algunos Ultimamente.
Claro, no todo el mundo tiene el mismo caracter. pero no se si os dais cuenta de cuanto os pareceis en espana, seais de donde seais, aunque tengais unas lenguas cooficiales en algunas regiones, platos diferentes y otras peculiaridades.
Finalmente, yo llego a esta conclusion, soy como soy, y al que no le guste es problema suyo.
Solo es que esto de los independentismos y/o nacionalismos, incluso el espanolismo, me parece que llegan muchas veces a niveles de estupidez e insensatez sin medida.
Personalmente creo que solo es cuestion de saber quien va a tener poder, ya sea politico o economico.
Supongo que es inrinseco al ser espanol masturbarse la cabeza hasta tal punto con este tipo de asunto. puede incluso que sea iberico ya que se vuelve a hablar de crear un pais iberico llamado "iberia" (idea que existe desde el siglo 19) con pourtugal.
Si dejasemos de hablar tanto de este tipo de asuntos, podriamos centrarnos en otro que son mas importantes a mi parecer, como el empleo, los salarios, la calidad de las universidades, la comppetitividad, el alojamiento ...
Es que parecemos belgas !
Un saludo a todos
Publicado por: Pedro | 17 de enero de 2008 a las 21:44
Señor saturamiento, ¿ y que hay de especial en ser español, francés o checo? No se trata de ser especial (cosa que dice mucho de su colega francés y de usted) sinó precisamente de lo que su "amigo" Jordi supongo que decía, las injusticias financieras, de infrastructuras, de odio cultural y falta de democrácia de españa frente a catalunya como, por ejemplo, leyes que se aprueban con más de un 90% de apoyo en el parlamento catalán y luego españa las tacha de ilegales cuando són totalmente democráticas.
También me gustaría comentarle que en el resto del mundo pasan muchas cosas y hay muchas realidades por lo que no puede extrapolar una fiesta con gente europea o el ámbito por el que usted se mueve a todo el mundo, ya sabemos que el mundo de los negocios no se interesa en demasía por una o otra cultura si no hay beneficio.
Yo también he viajado mucho y lo sigo haciendo, por negocios o por el motivo que sea y sí, mucha gente que conocí no sabía ni indicar catalunya en el mapa (y muchos ni españa) pero enseguida he encontrado comprensión cuando he explicado el ejemplo anterior o otros ejemplos, especialmente de gente de países de tradición demócrata no centralista y curiosamente también, de gente de paises en vias de desarrollo. Conocer a un francés no significa que conozca francia y a sus gentes. El mundo está totalmente manipulado pero gracias a quien sea las injusticias lo són aquí y en Vietnam, otra cosa es que sus gobiernos, sus empresas, o dirigentes en general las apoyen o toleren ya que les aporta un gran beneficio económico.
Publicado por: Hector | 28 de octubre de 2007 a las 17:24
Tras un dicurso pro-nacionalista anti-español de mi amigo Jordi en una fiesta, llena de europeos perplejos, donde se quejaba amargamente de la política represora de los españoles contra los catalanes, un amigo mío francés le preguntó: "Qué hay de especial en ser catalán?"
Mi amigo Jordi no supo que decir. Tras unos segundos la gente volvió a hablar de lo suyo.
Me gustaría decir aquí que todo este rollo nacionalista en el resto del mundo resulta un tanto patético. La gente debería salir más de sus países. A mí los discursos éstos me recuerdan sobremanera a los que hacen los políticos estadounidenses.
Y por supuesto que todo el mundo tiene derecho a llamarse como quiera. Yo no viviría en un país donde me cambiaran el nombre. Y ya no hay franquismo, es una democracia, y que esto siga pasando da francamente pena.
Publicado por: Saturamiento | 7 de octubre de 2007 a las 23:26
Alucinante...
Podríais dedicar toda esta capacidad de imaginación en otras cosas más fructíferas para vosotros mismo.
A mí, no me dejaron llamarme Jordi, que es cómo quiero llamarme, me obligaron a llamarme Jorge.
Desde que descubrí esta página, que se me quitan las ganas de ser Español, podriais recoger firmas para que nos den la independencia de una vez y así os olvidais de nosotros, no os molestaremos más.
Publicado por: Jordi | 15 de septiembre de 2007 a las 21:42
Realmente todas las historias de esta sección se basan en la reacción de una persona frente a un echo concreto que les disgustó. Si el patriotismo español, entendido desde una zona de otra cultura, se basa en eso...
Entiendo (y he sufrido) que te puede disgustar una cosa muchísimo, lo que no entiendo es que un echo ortográfico sobre tu nombre (cosa que a mi me ha pasado) plantee cambios bruscos de ideología, a parte de la generalización en la que se basa: "descubrí que no valia la pena ser catalán de aquella manera", como si aquel jefe de sección fuera el inventor del catalanismo moderno y representante de toda la comunidad catalana.
¿Porqué se generaliza tanto? y a parte ¿si se tienen las ideas claras porqué no luchar por ellas? Si yo me sintiera gallego y mi familia fuera española nadie tendría derecho a decirme que no me puedo levantar al escuchar el himno gallego y mostrar mi respeto, porque me siento gallego y mi cultura por el simple echo de nacer o vivir toda la vida allí es la gallega (menos en el caso que no hubiera salido nunca de casa y/o me hubiera relacionado solo con gente de otra cultura), nadie me puede decir lo que soy porque yo lo siento así. De imbéciles están todos los sitios llenos.
Realmente parece que todos estos que escriben su historia buscaran una excusa para condenar una cosa que no les parece la correcta, igual que la persona que pensó ésta sección.
No entiendo que una persona que haya aprendido a vivir en una cultura y/o en una lengua determinada, de un dia para otro, cambie todo eso. Claro que puede decir y decidir lo que quiera ser pero no podrá cambiar muchas cosas que vienen inherentes en la cultura donde ha nacido. Y eso no lo digo yo, es sociologia.
Y al pertenecer una cultura, no significa despreciar otra o estar en contra de otra. Tampoco significa ser de una determinada ideología política ni de un color determinado ni estar deacuerdo con los governantes de la zona a la que pertenece tu cultura. Y aquí estoy viendo que para reforzar un patriotismo se humillan a otros. Cuando se tienen las cosas claras no hay dudas y tampoco necesidad de apoyarse en la desacreditación y humillación de otros.
Yo soy catalán porque sí, porque nací, he vivido y e bebido de esta cultura en esta tierra y así lo siento. Mi piel podría ser negra, marrón o amarilla, ser hijo de español, marroquí o francés. Mis padres podrían expresarse en Alemán, Inglés o Italiano. No necesito ninguna excusa para ser lo que soy, porque soy así.
Publicado por: hector | 13 de mayo de 2007 a las 19:50
Para que estas cosas sucedan no es necesario que gobiernen los nazionalistas. En Galicia, de donde soy, el BNG sólo ha accedido a tareas de gobierno en fechas muy recientes tanto en la Xunta como en los Ayuntamientos y hace ya muchos años que tenemos estos problemas. Por ejemplo, mi primer apellido, que se escribe con "y", letra que no existe en idioma gallego, nos ha dado muchos quebraderos de cabeza tanto a mi hermana como a mí durante el instituto y en la facultad. El apellido de mi madre, "Franco", por lo demás muy común en el Noroeste, y que nos ha legado una familia de honrados y humildes labradores de un pueblo perdido en la montaña lucense, se ha convertido en fuente de insultos y amenazas. En ocasiones incluso han amenazado físicamente a mi hermana en la facultad los "demócratas" de los sindicatos estudiantiles con total connivencia del profesorado y hasta han llegado a preguntarnos si no nos daba vergüenza tener dos apellidos tan poco gallegos... Curiosamente, a mi madre, que cuando llegó a la ciudad de la aldea, hablaba gallego, la convencieron de hablar en castellano sus compañeros y jefecillos de entonces porque hablar gallego era de paletos... Hoy en día, uno de esos jefecillos que la llamaban "la paleta" es un alto cargo del BNG con responsabilidades de gobierno en la Xunta de Galicia y ya no habla de paletos sino de patriotas, no habla de Galicia sino de Galiza y no habla de España sino de Portugal, ese pueblo hermano de no se sabe bien quién porque en Galicia siempre les hemos mirado a los portugueses por encima del hombro salvo cuando íbamos a comprar ropa y toallas más baratas... No solo cuecen habas en Vasconia y Cataluña. Por desgracia, allí donde no gobiernan también mandan.
Publicado por: Noroeste | 6 de febrero de 2006 a las 11:18
Soy catalán desde hace 50 años, lo que significa que sufrí la enseñanza franquista que sólo me permitía utilizar mi lengua en la "intimidad". Tan solo hace dos años que me decidí a catalanizar mi nombre en el DNI. Y si me decidí, fue por hartarme de leer y oir las sandeces que provocan la intolerancia, la ignorancia y la tergiversación de hechos, inducida consciente o inconscientemente, por motivos inconfesables. O no entiendo porque se puede abandonar un territorio por culpa de un flagrante inútil que se niegue a escribir tu nombre correctamente. En mi ciudad de Barcelona es tan falso decir que se dificulta expresarse en catalán como en castellano. En mi barrio del Eixample (clase media-alta) lo más fácil es oir conversar a la gente en cualquier lengua extranjera.
Lo de la agresión lingüística resulta hilarante tanto en una versión como en otra. Tan solo decir que esto de darle la vuelta a la tortilla es un arte ancestral que precisa de cierto ingenio para que no salga cualquier tipo de revoltillo. Pasa como al Juan Palomo del anuncio que no guisa ni sabe lo que come.
Como guinda intento resumir una carta de Óscar Ara publicada hoy en la Vanguardia:
“Tengo un amigo inglés que vendrá a Madrid… a una escuela de negocios… el idioma en el que se imparten las materias es el inglés, y las prácticas las realizará en una multinacional americana… Mi intención era recomendarle una buena academia de castellano para recién llegados…Después de oir al presidente del Supremo, confieso que me ha convencido. Sólo va a estar año y medio; sabiendo inglés hoy en día le abrirán cualquier puerta y cuando vuelva a Londres saber castellano no le ofrecerá una ‘proyección positiva en otros aspectos de su vida’. Visto lo cual voy a recomendarle un curso de chotis”. La gracia con ingenio no ofende.
Para terminar mi más infinita compasión para quienes tildan a mi y a mi gente de nazis. No os hagáis ilusiones, no ofende quien quiere…
Publicado por: Francesc Armengol | 18 de enero de 2006 a las 19:17
Vivo en Barcelona. "El Navegante" parece no querer reconocer la realidad institucional de Cataluña. A mí también me catalanizan el nombre en muchos organismos oficiales en la respuesta a mis instancias. Pero todo es pura incoherencia, pues aquellos que justifican que la prensa en castellano no debe escribir "Cataluña", "Lérida" o "Gerona" sino "Catalunya", "Lleida" y "Girona" porque es como se escribe en la lengua local, son los que se enorgullecen de escribir "Catalonia is not Spain", y se refieren siempre a otras ciudades como "Osca", "Terol", "Lleó" (Huesca, Teruel, León, como dicta la recta lógica que ellos no aplican al prójimo. Navegante, vuelve a puerto ya y desembarca, hombre.
Publicado por: José Antonio | 6 de diciembre de 2005 a las 21:09
Aquí en Valencia no llegamos todavía a eso. La gente sí que es sensible a los topónimos.
Creo que, siendo que la Constitución permite que las CCAA pongan los topónimos que les venga en gana, no significa que las CCAA digan cómo se dice en castellano un topónimo en otra lengua.
Es el mismo discursito de siempre, London, firenze, france, england, etc.
Me gustaría ver a Pujol diciéndole a Blair que haga el favor de cambiarle el nombre a Inglaterra, y que se llame oficialmente Angalterra.
Publicado por: El navegante | 3 de diciembre de 2005 a las 16:56
Y todo esto en un periódico que de la primera a la última letra se escribia y escribe en castellano, y en una ciudad dónde conseguir hablar en catalán sin problemas puede convertirse en una odisea; ya solo falta que añadas que te obligaban a hablar en catalán, tu historia es alucinante y da una lástima de miedo. A otros tan solo desde hace trescientos años les prohibieron escribir y hablar en su lengua a golpe de bayoneta, les hicieron inferiores y les robaron el alma, y muchos todavia tienen traducido el nombre desde la partida de nacimiento a la de defunción pasando por el DNI, y otros tan solo recuperaron el nombre. Si hay que tener la piel tan orgullosa como fina para abandonar este país por estas increibles nimiedades, otros no tienen a donde ir y ya pueden suicidarse directamente.
Conozco a muchos catalanes que hablando en catalán entre si, a la que una sola persona, que les entiende de sobras, entre mil les habla en castellano, se pasan a el directamente sin ninguna autoestima, y si esta persona les traduce los nombres de pila al castellano se someten a ello sin rechistar; a esto le llamais educación. Si fuera al revés, que no sucede, vuestro vocabulario lo llegaria a interpretar como una especie de etnicismo antropófago.
Publicado por: ernest | 23 de noviembre de 2005 a las 15:35
Es indignante. No puedo creer lo que acabo de leer. No puedes elegir tu propio nombre, como quieres que te llamen. Mal camino llevamos y no tiene pinta de ir a mejor. Siento ser pesimista. ¿No existe la posibilidad de que estas experiencias vividas (o padecidas) puedan dársele mayor difusión para que el ciudadano sepa lo que se está cociendo en las autonomias gobernadas por los nazionalistas desde hace años?
Publicado por: jose | 17 de noviembre de 2005 a las 23:49
Simplemente deciros que leo ByeBye prácticamente cada día y que me anima a seguir adelante.!GRACIAS AMIGOS!
Publicado por: José García | 16 de noviembre de 2005 a las 21:46
Todos los que hemos vivido en Cataluña podemos recordar anécdotas sobre cómo nos rebautizaban.Era y es una práctica habitual en el mundo de la enseñanza.Profesores que cambiaban "porque sí" el nombre de alumnos,alumnos que a veces se negaban a contestar al nuevo nombre.Una chica que conozco,veinteañera,me contó los problemas que había tenido en el Instituto por este motivo.La joven,nacida en Barcelona pero de padre y madre andaluces,y que puedo atestiguar que se expresa mejor en catalán que en castellano,se enfadaba al recordarlo:"Soy Rosario en mi DNI,Charo para mis amigos,pero no Roser..."Pero lo más significativo,lo que más revela la interiorización del complejo de inferioridad de muchos"nuevos catalanes",es el intento de eliminar el primer apellido,no catalán,en el caso de que el segundo demuestre "limpieza de sangre".Recuerdo el caso de ir a dar mi clase con un libro de texto de un tal J.P. más apellido catalán,el mío no lo tenía a mano en aquel momento.Se lo dejo a un alumno que había olvidado el suyo.Al día siguiente me busca ¿Juan Pablo,Juan Pedro,José Pablo?Pues no,señores...Era Jordi Pérez y cuya madre le había legado un apellido impecable.Le devuelvo su libro.Los que no conozcan el clima imperante en tierras nazionalistas,dirán que es hacer una montaña de un grano de arena;yo digo que fue el comienzo de un clima asfixiante,de autocensura cada vez mayor ante temas aparentemente nimios,y de condena al ostracismo de los que nos atreviéramos a resistir el catalán como única lengua en la escuela.
Publicado por: José García | 16 de noviembre de 2005 a las 21:44